4.5.08

Y de pronto llegó el verano.

Hace una entrada veíamos unas imágenes de Suomi bajo la nieve. Han pasado tres semanas y hemos tenido la salida oficial de invierno en Finlandia el 1 de Mayo. La fiesta es conocida como Vappu y es el día en el que más Finlandeses salen a la calle a celebrar, a emborracharse y a darle la bienvenida al buen tiempo. Tras preguntar a mis amigos finlandeses y que nadie me supiese contar de dónde venía lo de Vappu, tiré de Wikipedia bendita y confirmé mi corazonada: Vappu es la noche de Walpurgis, o noche de las brujas. Y como en buen aquelarre que se precie, aquí también se reunió la flor y nata del mal para celebrar la fiesta. Vinieron la pareja de Hippies de Barcelona. El Tuno subió con su señora desde Riga y desde las Canarias vino Flan con 3 amigos, en teoría de despedida de soltero de uno, pero en la práctica iban en busca del teletubby perdido, a juzgar por la actuación comedida de los chicos.
Desde hace unas dos semanas estamos teniendo un tiempo estupendo, con temperaturas de hasta 20 grados. Gracias al cambio climático, pudimos celebrar Vappu el miércoles por la tarde en la bonita sauna de Kauppi, antes de bajar al Ruma a golfear. Al día siguiente fuimos a la cabaña de la compañía del Mono a desintoxicarnos: Paseos en barca, en los que vimos las últimas placas de hielo en las partes del lago a las que el sol no llegaba. El intento de remolcar uno de estos 'icebergs' casi le cuesta un dedo al Mono. Sauna y sol, perfecta combinación para recuperar fuerzas. Para confirmar la llegada del verano, aquí va mi propuesta de canción de verano para este año. Una coproducción sin precedentes del Tuno y del Mono. A ser posible, bailar con los ojos semicerrados y poniendo las manos como si fuesen patitas de conejo, moviéndolas al son de la música y dando pasítos ridículos para adelante y para atrás.

El viernes fue la gran reunión en Helsinki, con la participación de todos los actores del reparto. Mogollones, segregaciones y reuniones, patadas de algún bar, vamos, todos los ingredientes de una noche de éxito. Yo personalmente estoy muy flojo, los dos días que salimos me fui a casa a las 2:30, en vez de apurar hasta las 4. Me puede el sueño. Qué hacer para evitarlo??
Aunque quería quedarme en Helsinki, mis fuerzas no daban para más y me volví para casa el sábado. La mayoría de los amigos ya se había ido y decidí volver para recuperarme y descansar. Lo malo es que con este tiempo no se puede descansar. A las 6 ya hay una claridad cegadora y con el sol se activan las neuronas de inmediato. Hoy el Po me ha dado una paliza al Tennis y por la tarde nos hicimos las típicas lesiones veraniegas asociadas al futbol.
Ahora voy a acostarme por fin. No se si podré dormir bien con las últimas judías pintas que me he tomado. Por fin he conseguido acabar el cazo que preparé hace una semana en la cena asesina. Además estoy medio insolado del tiempo que he pasado estos días al sol, a ver si no voy a poder ir a trabajar mañana, jajaja. Al menos ya me estoy poniendo moreno.
Feliz semana y comienzo del verano!


15.4.08

El día más bonito de invierno fue en primavera

Me he agenciado durante unos días el ordenador portátil común del departamento y ahora estoy aquí en casa tan cómodamente escribiendo tapado por mi edredón. Qué tiempos! Antes de los bits, te metías en la cama con la secretaria, ahora sólo te metes en la cama con el trabajo…

Desde la última entrada han vuelto a pasar mil cosas. Aprendimos el significado de ‘Ni Hao’ por Shanghái y alrededores con Madero y su prole. El viaje fue una pasada y aprendimos que comer ostras tiene su riesgo para el estómago. Menos mal que sólo las tomamos los más lerdos del grupo y ya para el final del viaje. A la vuelta, curro recuperación y fiestas, como siempre. El otro día, volviendo del Doris hacia la parada de taxis con Markku un grupo de 5 nos dijo algo que a Markku no le gustó y éste se iba a por ellos. En 5 segundos hice una evaluación de la situación: 5 contra 2, y uno de los 2 sereno (aún tenía el estomago mal de las ostras y no había tomado más que agüitas y cocacolas). Parecería que el estar sereno proporciona alguna ventaja competitiva en estas situaciones, pero la experiencia dice que siempre que en alguna situación puede haber moratones, se los lleva el menos borracho. Así que convencí a mi amigo de hacer oídos sordos y los 7 nos volvimos sanos a casa.

También hemos celebrado cumpleaños a mansalva, entre ellos el del mismo Markku el viernes en una sauna megacool con piscina, y el de Rodrigo el sábado. Y cuando ya creíamos que la primavera había venido para instalarse definitivamente este año, el sábado por la noche empiezan a caer unos copos del copón. El domingo apareció todo blanco de nuevo, pero con la mezcla de temperaturas, el resultado fue el que veis en las fotos. La nieve se iba derritiendo en los árboles, pero bajó la temperatura y el agua se congeló, haciendo de las ramas unas bonitas piezas de cristal. Lástima que la segunda foto no recoja la belleza del reflejo del sol en las ramas del árbol de enfrente de mi ventana. Cuando el sol lo mecía, los reflejos iban cambiando, como el reflejo del sol en la superficie del mar.


A ver si pasa esta semana, que tengo un montón de trabajo (no voy a poder salir de la cama) y me pongo más al día. Un abrazo para todos. Xièxiè!

16.3.08

Cuidado con el cerdo





Hay veces que los gamberretes de autobús son hasta graciosos. Alguien había tuneado el cartel de 'Cuidado con el escalón' del autobús en el que volvía de la sauna de Kauppi de tal modo que se leía:
El cambio de una 'r' por una 's' lo convertía en 'Cuidado con el cerdo.' Creería el autor de la gamberrada que íbamos a coger este autobús después de la fiesta de anoche en casa de Ingo? La advertencia sería en vano, porque acabamos bajando en taxi, aunque también en el taxi nos comportamos de manera bastante cerda. La mezcla de albóndigas caseras de Ingo y el Finlandia del Po acabaron con nosotros... Incluso le dimos matarile al pobre Mono y nos fuimos todos al Doris!
Hoy, con la cabeza como un bombo, no se me ocurrió mejor idea que irme a esquiar. Creía que se había acabado la temporada después de la esquiada de Pirkka, pero ha nevado un poco y en Hervanta las temperaturas se han mantenido un poco por debajo de 0 grados. Me decidí por el trayecto sencillo, hacia Nirva. Al llegar al sitio en el que suelo darme la vuelta para regresar, me dije: 'Por qué no te acercas al lago, a ver cómo está?' Este año no había esquiado sobre el lago, porque con un invierno tan suave no me había atrevido a confiar en la resistencia del hielo. En el lago había huellas de al menos dos esquiadores, y estaban como mucho desde hacía 2 días. Me imagino que adivinaréis lo que hice como extranjero de 90 kgs. resacoso un domingo por la mañana, no? Al principio iba bien pegadito a la orilla, pero al llegar al sitio al que suelo nadar en verano, tenía que decidir si cruzar por todo el lago, ya que ir bordeando la orilla sería una paliza. Era cruzar el lago de la misma manera que lo cruzo a nado en verano, solo que por encima, sobre un hielo del que no me fíaba nada. En esta entrada podéis ver la parte ancha de lago que tenía que cruzar, unos 350 metros. Para infundirme más valor, recordé que me había dejado el móvil en casa. En el lago no se veía ni un alma y las huellas de los otros esquiadores iban en otra dirección que a mi no me servía. De todas maneras, había otra huella, algo más antigua y casi borrada, que sí que iba en la dirección en la que yo iba, así que, como dicen por ahí, de perdidos al río... Me quité el MP3 para oír cómo cruje un lago antes de engullirte para escupirte después del deshielo y me puse a esquiar como alma que lleva el diablo. Justo en mitad del lago, el hielo empezó a hacer ruidos extraños. Fue entonces cuando reparé en un detalle extraño de la huella que seguía: era sólo UNA marca en la nieve. Cuál es la probabilidad de que un esquiador cojo, si es que existen, hubiese cruzado mi lago? Con un mal presentimiento examiné más de cerca 'huella' para descubrir que realmente se trataba de un corte en el hielo. La enorme masa de hielo se había partido en algún día de estos de más calor y el pequeño desnivel de uno o dos cms. entre las dos placas con la nieve posterior lo hacían parecer una huella de esquiador de una pierna. Las pulsaciones se me fueron de madre y cuando por fin llegué a mi orilla, ya algo más alejado de la huella que seguía, me temblaban las piernas como un flan. Igual el hielo realmente aguantaba un camión, pero yo lo viví como en las mejores pelis de terror. En la foto de la izquierda se pueden ver mis marcas de esquí superpuestas a unas pisadas al borde del lago que me dieron la tranquilidad de saber que había llegado a buen fin.
Creo que eso de las huellas no es lo mío: La semana pasada vino Nathalie desde Zürich a visitarme. Después de una aclimatación de choque en el Dog's Home la noche de su llegada, fuimos el viernes a la cabaña de la compañía del mono. El sábado por la mañana nos fuimos a pasear por el lago helado y cruzamos una isla, para luego bordearla de regreso a la cabaña. Había todo tipo de huellas de bichitos, hasta que vi unas enormes. 'Vaya huellacas, no se de qué pueden ser!' le dije a Nathalie entusiasmado. Ella se me quedó mirando unos segundos y por fin contestó: 'Estas son nuestras huellas, Tobías. Ves? Ahí está la cabaña de donde venimos...' Si no llega a ser por ella acabo dando 4 vueltas a la isla y con la mirada atenta en busca de algún rinoceronte. La cabaña es una pasada y mirar por la ventana al lago cubierto de nieve desde la habitación acogedora con el calor que le da la madera te hace olvidar todas las preocupaciones y disfrutar del pequeño paraíso que la suerte te ha dado durante esas horas...
Al poner la sauna, siempre les decimos a los nuevos invitados que vamos mezclados y desnudos (bueno, menos a Flavio, el brasileño, que le hicimos ponerse un chaleco salvavidas). Pero la novia del Mono nos desbarató el plan y entraron en bañador.
El tour de Tampere se completó con un salida al Ruma el sábado y comida de los animales de nuestro zoo el domingo. El Cejas estaba pletórico y Luna cada vez crece más y ya se parte de risa. Intentamos calentarnos un poco con un munkki en la torre de Pyynikki, pero el frío ya era por la falta de sueño que se nos había acumulado desde el jueves. Ahora estoy experimentando un frío similar, así que me voy a meter debajo de la manta. Menos mal que esta semana solo tiene 4 días de trabajo, yuhuuu!
Feliz semana!

3.3.08

SSSIIIIIII!!!!!

Nadie daba un duro por mi. Mis amigos me decían que no fuese, que no lo lograría. Yo fui sólo a probar, a ver cuánto conseguía hacer. Solo la Golfa y Benkku me animaron a ir sin presión. Me contentaba con hacer 1/3 o la mitad, pero al final... LO LOGRE!!! Me esquié el Medio Pirkanhiihto, 45 kms. de esquí de fondo. Los últimos 8 kms. iba aislado de todos los dolores gracias al MP3. Siempre empieza con la misma canción del Danielo, pero gracias a ella saqué fuerzas de flaqueza para el último tramo.

Thorsten, un amigo alemán me tentó hace una semana para ir. Yo sólo había esquiado unas siete u ocho veces al estilo libre, y como mucho 8 kms. Hasta la misma mañana de ayer me lo estuve pensando, pero al final me lancé. Me aconsejaron comer y beber como una mala bestia para no morir en el camino. El resultado fue que antes de empezar a esquíar tuve que ir detrás de un árbol como 5 veces en una hora.
Los 45 kms. estaban divididos en 6 etapas. Al finalizar cada una había unas mesas en las que servían bebidas calientes y frías, pepinillos, pasas (benditas pasas, cómo las odio normalmente) y sobre todo mucho ánimo. Cuando llegaba al final de una etapa, pensando en mandarlo todo a la porra, las calorías nutritivas y humanas me convencían para intentar una etapa más. Durante las 2 primeras etapas incluso fui al ritmo de los del grupo de Thorsten. Luego me caí y los perdí. Incluso ellos, que llegaron entre 50 y 20 minutos a meta antes que yo creyeron que me había rendido a mitad de camino. Es sorprendente cómo contínuamente te adelantan abuelos que han empezado 3 o 4 horas antes porque ellos hacían el recorrido de 90 kms. Los últimos 15 kms fueron los más fáciles desde el punto de vista del recorrido, pero a mi me daban calambres hasta en las pestañas. Los gemelos y los triceps ya no querían funcionar y aunque tenía moral para acabar, dudé que iba a poder hacerlo por el dolor. Menos mal que la música me hizo olvidar los músculos. 5 horas y 8 minutos. No es un gran tiempo, pero dentro del límite y hasta el final.
Aquí una foto en el podio, ya vacío porque los primeros ya estaban en casa disfrutando de su merecida cena. En la boca tengo la medalla que nos dieron a todos los participantes. A los que habíamos participado en los 45 kms. nos dieron media medalla, porque la esquiada de los machotes es el doble. Luego nos fuimos a una sauna que habían alquilado unos amigos de Thorsten, a quienes la empresa pagaba todo. Su novia había hecho comida para todos, y la cerveza entraba como agua. Con la boca pequeña propuse un Doris, pero menos mal que nadie se animó. Imagino las escaleras del Doris y me da escalofríos pensar lo que me harían los gemelos.
Para acabar, y como estamos en elecciones y voy a enviar mi voto por correo hoy, os mando una reflexión de JP, pinchad aquí. Leedlo, pensad y si seguís votando por alguno de los 2 grandes, o no habéis leído o no habéis pensado.

22.2.08

Sile, sile, nole.

Esto es lo que decíamos de pequeños cuando intercambiábamos cromos en el patio del colegio. Los 'siles' ya los teníamos, los 'noles' nos faltaban y los queríamos cambiar. Ya a tan tiernas edades, había niños que sobresalían por su instinto negociador y que te pedían varios cromos a cambio del que tú anhelabas. Lo mejor era tener la suerte de tener el último cromo que le faltaba a alguien para acabar un álbum, porque entonces solías recibir todos sus cromos repes y eso siempre era un chollo. Seguirán los niños de hoy entretenidos con esto o les bastará con pegar a sus profesores?
En fin, todo esto viene a que he encontrado un nuevo pasatiempo en Finlandia para jugar en sitios con gente, como el bus o las tiendas. Los Finlandeses son un pueblo bastante homogéneo y después de unos años aquí y de conocer a unos cuantos nativos me encuentro diciéndome con más y más frecuencia eso de que 'huy, pero si este tiene un aire a Fulaniten,' o ' jolines! cómo me recuerda a Menganen.' Debe ser que aquí se han mezclado menos con gentes de otras razas y las caras se repiten cada cierto tiempo. En el metro de Madrid es entretenido imaginarse la vida de las personas que viajan contigo porque suelen ser todas distintas. Aquí lo que parte es intentar descifrar a quién te recuerda la persona que se acaba de subir al autobús. Luego se puede rizar el rizo imaginándote a tu conocido con la ropa de quién acaba de subir o quién sabe qué variantes. Si vas a un bar y te da calabazas una chica, no pasa nada, en unas semanas encontrarás a una que tenga rasgos similares y que te desee (y si vas sobrado, puedes darle calabazas y sentir que se las das a las dos). Si tu compañero de trabajo te está diciendo todos los días cuánto mejor que tú es, más pronto que tarde verás a su símil en un banco rondando el coma etílico. Si has tenido un
desencanto amoroso, pronto verás la misma cara bajo la calva de un skin head con michelines en la nuca y te reirás mientras un escalofrío recorre tu espalda. El otro día estuve hablando 5 minutos en el Doris con un chaval estando totalmente convencido de que se trataba de otra persona. Tuve la suerte de poder corregir un error que me hizo caer en quién era realmente. La verdad es que es fascinante, con sus ventajas y desventajas. Habrá estudios de la fisionomía de las buenas gentes de este país?
Parece que empezamos a primaverear por aquí. Hace unos días tuvimos la noche más fría que recuerdo yo de este invierno, pero desde entonces las temperaturas han subido constantemente y la nieve empieza a derretirse. Este año no he esquiado sobre el lago!!! En fin, tendré que consolarme con el juego del sile y nole...
Feliz fin de semana!
T

19.2.08

Encuentra las 77 diferencias.

Después de una semana con gripe de baja intensidad y días que ahora son un recuerdo difuso me tuve que recuperar el sábado con un fin de semana de hiperactividad. El sábado decidí ponerle fin a un pequeño arreglo en el baño que llevaba en punto muerto casi 2 años. Tuve la suerte de que me llegara la masilla de relleno que me quedaba justo hasta el final. Se nota la diferencia?

Como había tardado menos de lo que había calculado, decidí apuntarme a la tarde de esquí con el mono, a la que acabamos yendo los dos solos. Como todos los viajes en el McBuga, nos hicimos la RoadTripPhoto de rigor. Qué recuerdos tan bonitos de cuándo subíamos el terrícola y yo de adolescentes en tren y funicular a esquiar a Valcotos y Valdesquí. No estaban abiertas todas las pistas de Sappee, pero como tampoco había mucha gente pudimos disfrutar de nuestras buenas bajadas de esquí y nuestros saltos 'vertiginosos', hasta que vimos a los que saltaban de verdad y nos dedicamos a otra cosas menos vergonzantes. Una cosa excelente de las pistas de esquí en Finlandia y que no recuerdo haber visto en España (hace mucho que no esquío allí) es que hay cabañitas con su fogatita al borde de la pista de esquí. Después de 2 horas esquiando y cuando amenazan los dedos de los pies con congelarse, es un gustazo asarse unas salchichas y recuperarse con una cerveza bien fría.
A la vuelta estaba listo para el edredón, pero la insistencia del mono y el reciclaje de 2 mandarinas con la cáscara ya dura en sendos cubatas me hizo cambiar de opinión. Bajé al Dog's Home viejo a esperar a que el makako saliese del concierto de 23pistepirkko 22pistepirkko para quemar la ciudad. Pero en el Dog's Home estaba Jesse contando batallas y se dedicó a hacerme avanzar mi asimilación finlandesa a base de Laku y Jaloviina. Laku es como las pastillas de Fisherman's Friend, licuadas y con alcoholazo. Parecido al Fisu, de hecho, aún no se cual es la diferencia. El Jaloviina es un infierno embotellado, con una parte de coñac y otras cuantas de no se qué bebida. Se supone que se bebe como el whisky, disfrutando del sabor, pero al menos para paladares refinados como el mío esto es pedir demasiado. Al poco llegó Ingo y decidimos darle matarile al mono, que ya no sabía ni comunicarnos en dónde estaba, y nos fuimos al Doris. Cola enorme, pero por suerte se movía y en 15 minutos entramos. En Doris la felicidad conocida. Amigos, conocidos y nuevas amistades. Acabamos en una fiesta post-cierre y llegué a casa a las 4 de la tarde del día siguiente. Es un placer caminar rodeado de nieve y bajo un sol que ya empieza a calentar después de una noche de estas.
Un par de lonchas de jamón, cepillada de dientes y directo a la sauna de desintoxicación al borde del lago. Esta vez la sauna de Kauppi estaba tomada por más de 10 hispanohablantes y los finlandeses que echaban el agua a las piedras se esforzaban en echar mucho para hacerlos salir. Todos contentos, ruido y calor.
Que todos los fines de semana sean tan completos. Feliz semana!
T


7.2.08

Londres sin Suomigeroles

Hoy me he tenido que tomar un descanso forzoso y no ir a entrenar. Aún no me he recuperado del fin de semana brutale de Londres y tampoco mi cuerpo ha acogido bien la vuelta a las pistas de esquí de fondo. Mis amigos y compañeros de trabajo están todos gripados y yo estoy intentando evitar caer en las garras de la maldita enfermedad.
A Londres fui a encontrarme con mi hermano para celebrar el cumpleaños de mi sobriprimo Eduardo, que vive por allí. Antes de volar para allá cené con Kati, Markku, Riina, Mono, la Golfa y el Ruso en el centro. El mono nos llevó tan deprisa que le cascaron una multa de exceso de velocidad, pero por suerte no hubo más problemas de cuando me llevó al aeropuerto. Yo lo tenía todo bien planeado: en mi ya asumido papel de paleto de pueblo me pasé la tarde del viernes mirando cómo llegar del aeropuerto de Stansted a casa de mi primo en todos los transportes posibles. Como no facturé maletas, tenía plaza preferente y me senté el primero para salir por patas y llegar al metro antes de que lo cerrasen a media noche. El pequeño retraso del avión ya presagiaba que todo los planes se irían al garete, pero el golpe de gracia fue cuando en el aeropuerto redescubrí que el Reino Unido no pertenece a Shengen y hay que chuparse más de media hora de cola para que un funcionario medio aburrido mire tu pasaporte. Al final llegué a eso de las 2 o 3 a casa de Edu. Mi hermano dormitaba en el sofá mientras mi primo y yo nos poníamos al día con unas cervecitas.
El sábado era el gran día. Quisimos ver algo de Londres mi hermano y yo, pero la pereza nos pudo y acabamos echando una mano en la organización de la fiesta. A la fiesta vinieron unas 30 personas de todos los lados del mundo, con ganas de celebrar el cumpleaños y de destrozar la casa, ya que mi primo y sus compis se mudaban de allí. Mi hermano y yo hicimos de cocineros de barbacoa en el jardín de la casa, con unos 0 grados. 0 grados en Londres son menos que 0 grados en Finlandia, no se si por la humedad, menos mal que avivábamos la barbacoa con lo que pillábamos. Pronto empezaron a arder muebles, palets y como colofón el reseco árbol de navidad. Un ruso-letón se lo echó a las manos y empezó a correr por todo el jardín con el árbol ardiendo sobre su cabeza, en plan antorcha olímpica. También vino a la fiesta Aapo, un amigo de Tampere, el que despierta a veces en Birdscheisse y que ahora trabaja en Londres. A las 3 estaba ya tan pasado que se fue a dormir a la cama de una de las habitantas del piso. A las 5 se despertó para vomitar un poco, beber un poco más y acostarse en la cama de la otra habitanta. Por lo menos la táctica le valió para dormir cómodo y cerca de un cuerpo calentito... el de otro ruso-letón que estaba igual de borracho y tenía los mismos pensamientos acerca de la dueña de la cama cuando decidió meterse en la cama. Según iba avanzando la noche la gente iba cayendo en donde podía. En la cama de mi primo durmieron 3 como sardinas y yo me acabé acurrucando sobre un puff hasta que me despertó mi hermano a eso de las 7. De alguna manera misteriosa se había quedado fuera de la casa y estaba morado de frío.
El domingo pudimos dar un paseillo por Londres con unas ojeras hasta las rodillas y ya no tuvimos tiempo más que para comer y despedirnos, de nuevo llenos de alegría y buen rollo. Todo salía bien. Los del metro me hicieron un descuento para ir a la estación de tren ('Cheers Mate!') Los del tren me dijeron que no importaba que no fuese capaz de imprimir mi billete de tren que había comprado por internet, que me creían ('Cheers Mate!') y en el vuelo para Tampere conocí a un profesor de biología de Zaragoza que me bajó en su taxi al centro de Tampere y se dejó invitar a unas cervezas en el viejo dog's home. Hasta nos vinieron un par de chicas a hablar!
Je, ahora recuerdo que el martes fui con Ingo al Doris, ahora me explico lo del cansancio. Iba a acabar con una disquisición sobre la fisonomía de los finlandeses, pero lo voy a dejar para la próxima. Mejor mirad las fisonomías de mis familiares en las fotos de la fiesta.
Feliz fin de semana!
T
P.S: Hoy ha sido el día de las empresas en la Uni, para buscar trabajo y sobre todo para ver azafatas, comer chocolates en los stands y hacerse con un arsenal de bolígrafos de cada compañía. Y yo he ganado un sorteo del puesto de la fuerza aérea. Hubiese querido un F-18, pero la gorra del ejército del aire y el termo de medio litro para el minttu-kaakao también me hacen ilusión. Intentaré probar el termo si voy este fin de semana a esquiar.