17.7.07

Estado capitalista del bienestar gordo

Hoy he esforzado mis neuronas económicas después de un pequeño calentón en la oficina de correos. Los finlandeses tienen su estado del bienestar y para sustentarlo se pagan impuestos a diestro y siniestro. No molesta tanto, porque realmente ves que con esos impuestos se hacen cosas que acaban beneficiándote directamente. Por ejemplo, yo puedo hacer una obra en mi casa y desgravar un porcentaje del gasto en mano de obra. Esto es lo que he hecho cuando serraron la pared e instalaron los nuevos cables de luz. Al ir a pagar los impuestos pregunté si necesitaban las facturas y me dijeron que no, que se fiaban. Ahora me llega una carta pidiéndome los justificantes. Y encima, no les vale por correo electrónico, sino que tiene que ser por correo tradicional. No son tan avanzados aquí? Así que me voy a correos a mandar mis facturas. En correos no venden sobres normales. O compras un pack de 100, o compras un sobre en el que cabría una familia de pastores con su rebaño o compras uno de esos con acolchamiento. O compras uno suelto pintado de colores pastel a 55 céntimos. Pues me jode comprar un sobre por 55 céntimos, cuando el pack de 100 vale 2€, y encima que parezca un sobre de invitación a boda. Y menos mal que pasó Eurovision, que hasta entonces vendían sobres con Lordi. La opción b), el pack de 100 sobres tampoco es útil, porque luego nunca está cuando los necesitas y acabas teniendo 3 packs que nunca usas y luego aparecen cuando ordenas el piso o la oficina y no sabes en dónde meterlos. Así que ajo y agua y a comprar el maldito sobre. Esto es lo que pasa cuando un servicio público se convierte en una empresa, aunque sea de propiedad estatal, con su único objetivo de sacar pasta en vez de servir.
También corroboré el otro día lo fácil que se está poniendo hacerse gordo en occidente, como ya dicen en Supersize Me. Me hice una ensalada de rucola (o como se diga en español). La rucola 1.5€. 2 tomates, 0.75€. 250g de pollo, 2€. Un poquito de queso parmesano, unas nueces y el aliño, total: 5€ + hacer la compra + hacer la comida. Alternativa: Martes, día del ahorro en el Zarillo. Plataco de hamburguesa y patatarras por el mismo precio, en el centro y charlando con amigos. Desde muchos puntos de vista, es más atractivo comer gordo que comer sano y mucho más barato. Y así nos estamos poniendo. Aquí tenéis una foto del día de las hamburguesas. Fijaos en la cara del cocinero al fondo mientras preparaba nuestra cena. En fin, ahorramos dinero para gastar salud y gastarnos los céntimos ahorrados en sobres pintados sin sentido.
Con el rollo económico, el fin de semana pasado, en las fiestas de Tampere (Tammerfest), descubrí cómo ahorrar más aún que saliendo los martes al Doris con su noche de los 2€: Te quedas en casa con tu noche de los 0€, viendo una peli 'prestada' de internet. Ahora vuelvo a tener energías para 'ahorrar' mañana martes.
Todas estas divagaciones de lunes al sol al menos me han traído un tierno recuerdo de mis abuelos y de lo que quizás fuese mi primera lección de economía ibérica. Siempre que íbamos a visitar a mis abuelos, normalmente cada fin de semana, los abuelos nos daban una propina para gastarnos en nuestros vicios. Era un pago semisecreto. Primero la abuela Lina nos separaba a los nietos de los hijos, llamándonos un momento a la habitación. Allí nos apretaba en la mano una reluciente moneda de 100 pesetas a cada uno. Luego fueron monedas de 200, esas plateadas que durante 2 o 3 años eran más pequeñas que las de 100 y que no sonaban al caer. Al rato, cuando ya estábamos de nuevo a lo nuestro, llegaba el abuelo Felipe. El era un auténtico 'el padrino' y no se andaba con secretitos.
- Toma, hijo, para 'pipas,'
y nos daba el sueldo, normalmente algo mayor que el de la abuela. Un día me pilló solo y al ir a darme la propina tuve un arrebato de rectitud protestante:
- Abuelo... es que... la abuela ya nos ha dado 200 ptas.
No tardó en contestarme:
- Cállate! Lo que haga la abuela con su dinero es asunto suyo y lo que yo haga con el mío es mi problema. Lo único que tienes que hacer tú es dar las gracias y nunca poner pegas cuando alguien te quiera regalar dinero. De lo contrario vas a irte de aquí con 200 pesetas y cara de tonto, mientras tu hermano y tus primos se van con 700 y tan contentos...
Iba a comentar esta anécdota, pero me voy a despedir para saborear un poco más este recuerdo tan bonito y que me ha vuelto con extraña claridad.
Feliz semana.
T

6.7.07

Feliz fin de semana!

Hoy no tengo mucho que contar. Empieza un fin de semana que promete ser aterrador. Veremos lo que pasa. Ayer me fui a leer un poco al lago y cuando me quise quitar el calor de encima con un buen chapuzón, me percaté de que me había olvidado el bañador en la oficina. Mi cerebro empieza a estar cada vez más agujereado ...
En Kung Fu me zurraron. Como hacía bueno, fuimos a entrenar en el cesped de la Uni, así que todo el mundo que estaba por ahí podía ver cómo me zurraban.
Me despido con una foto que ha hecho Marcelo de mi cocina. La verdad es que vista a través del objetivo de su cámara, mi casa gana muchos enteros. Hay muchas más fotos guapas en su página: http://aelygon.net/wordpress/.


Pasad un buen fin de semana!
T

4.7.07

24h (+4h) Party People

La palmo.
Ayer me desperté a las 7 de la mañana y me acosté a las 7 de la mañana de hoy.
Ayer salí de casa a trabajar a las 9 de la mañana y no regresé a casa hasta las 12 del mediodía de hoy. Cómo se para esto, por favor?
Después de otro día frustrante en la oficina viendo como afuera hacía un sol espléndido (bueno, hicimos una barbacoa a mediodía) tuvimos partido de entrenamiento con los acabados. Sólo nos presentamos 8 y nos pegamos una buena paliza a correr al sol. De esas sudadas que te escuecen los ojos por el sudor que se te mete en ellos. Al acabar el partido, Samuli y yo comprobamos que en verano se puede vivir en Finlandia con una mochila pequeña con los accesorios básicos. Nos fuimos a donde empieza el Tammerkoski (el rápido que pasa por el centro de Tampere) y dejamos nuestros malos olores en el rio. A continuación, nos secamos al sol, un poco de desodorante y la muda y... listos para la noche.

Fue el día del ahorro: empezamos cenando en el Zarillo, que los martes los platos hamburgueseros cuestan 5€. Kati, su hermana y Markku nos dejaron después de la cena, aunque Markku intentó tímidamente venirse con nosotros al Passion, la terraza de moda de Tampere, pero su señora esposa cortó de raíz cualquier posibilidad. En el Passion nos fue muy difícil hablar porque la música estaba muy alta y, para ser sinceros, porque las minifaldas y los escotes acaparaban nuestra concentración. Salfatore movía los ojos independientemente, como un camaleón, para optimizar la adquisición de buenas memorias. Allí el mono le lanzó un órdago de los suyos: Si Salfa salía (lleva sin salir con nosotros desde hace años), el mono le pagaba todas las rondas en el Doris (martes, noche barata, seguimos ahorrando). En contra de lo que esperaba Mako, Salfa aceptó y fuimos a hacer una parada técnica al Dog's Home. Mi misión era acercarme al Doris y ver si estaba el portero que no deja entrar a Pedro. Efectivamente, el portero abuelo estaba, pero recogiendo sillas en el restaurante de al lado y en la puerta había 2 jóvenes con el uniforme de porteros que no conocían al mono: camino libre! O así creí. Cuando el mono fue a entrar ahí estaba el abuelo maldito en la puerta. Me supo mal, porque yo entendí que el portero se estaba yendo a casa y nos hicimos todos ilusión de que esta vez podríamos estar todos de nuevo reunidos en nuestro bar habitual. El pobre mono se llevó una gran decepción, pero no fue el único: Vinod le había prometido a Dimitry show serdo y cuando llegaron se encontraron con Artur en vez de con Mako. El pobre Dimitry se intentó ir a las 2 y al no haber buses, tuvo que aguantar con Vinod hasta las 4.

Bueno, gente prescindible. En el Doris todo el mundo es prescindible, como pude comprobar el sábado, que bajé solo por el plantón de Ingo. Siempre está infestado de gente conocida! Esta vez eran tantos los conocidos que no los voy a enumerar. Te encuentras a más gente que en el comedor de la Uni. Un consejo: cuando pidáis 3 salmaris ('kolme salmaria', chupito de esos dulces negros de aquí) y veáis que empiezan a mezclar cosas raras en una jarra, interrumpid al camarero o os quedareis con una sangría de las peores que habéis probado. En el Doris conocí a una amiga de Claudia y Jesse de San Petersburgo. Se llama Frio y está llena de tatuajes y piercings, está cuadrada, lleva sombrero de cow boy y además fuma en pipa. Espero que nos pueda aconsejar en nuestro viaje a San Petersburgo a finales de mes. Estuvimos hablando los 4 de cómo los hombres en Alemania han cedido ante las sargentos y ahora orinan sentados. Hombres de mundo, no os dejéis quitar los derechos más elementales! Qué será lo siguiente? Rascarnos las pelotas con un rascador de esos de marfil? Con Jesse aprendí a beber cerveza con pajita. Al principio yo también pensé: 'Que dices?!' Pero el truco está en pedir un botellín con la pajita, a ser posibles de las que tienen la parte articulada y se dobla. Luego se dobla esa parte hasta que queda plegada con la botella y se echa el morro a la boca. A través de la pajita entra el aire necesario para permitir que la botella se vacíe del tirón en cuestión de pocos segundos, camino al estómago o sobre la ropa. El Jesse es un baúl de sorpresas y trucos, no te puedes aburrir con él.

Al final me quedé charlando con Elena, una chica medio búlgara medio finlandesa que en su día pasó grandes momentos con el Madero (feliz cumpleaños, campeón!). Su amiga, que tenía un cierto parecido con el maestro Yoda ('ayudarte podría') se estaba ligando a un chico medio finlandés medio noruego (cantidad de mitades juntas, oiga) y nos fuimos los 4 a jugar a la petanca a las 4:30 de la mañana al parque de los columpios que hay enfrente del Hotel Cumulus. A esa hora en verano ya está saliendo el sol. Pues como niños columpiándonos, con la petanca y las cosas que ahora tienen los parques de los chavales. De la petanca seguimos al lago para bañarnos. Fui a buscar mi bici para ir más rápido y cuando llegué el norueguito se había retirado a su casa. Monté a Yoda en mi Halcón Milenario y nos fuimos en dos bicis los 3 a Laukontori, que es donde el Tammerkoski desemboca en el Pyhäjärvi, el lago al sur de Tampere. Allí había unas escaleras que entraban al agua y Elena y yo le echamos valor y empezamos a entrar con cuidado y sin ropa al agua, en pleno centro de Tampere. Y de pronto: Splashh! Habían quitado un escalón y en vez de él había un hueco enorme antes del siguiente escalón! Así quedó mi pie: Atención a la artística foto con la flor de la hierbabuena. Menos mal que la anestesia aún duraba y no nos dolió el golpe. Estuvimos como una hora charlando al sol hasta que derrotados nos fuimos a dormir a casa de Yoda. Ellas en la cama, yo en el sofá. Por qué no tendré la labia del Madero (sin su lengua) o la insistencia priapística de Germán? Yo como siempre, a dormir, hasta las 11, que ya no aguantaba el calor y me volví a casa en la bici a desayunar. Hoy estaba tan derrotado que me tuve que esconder en la oficina contigua a la mía, que está vacía, para echarme una siesta.

Y con esto me voy a dormir. Besos!

3.7.07

Juhannus? Qué Juhannus?

Juhannus es el fin de semana que sigue al solsticio de verano y el nombre viene de San Juan. Juhannus es una de las fiestas más importantes para los finlandeses. Se van a sus cabañas y se pasan el fin de semana largo bebiendo con amigos y familia alrededor de la hoguera de San Juan, se bañan en el lago y se relajan en la sauna. Todos los años hay apuestas de cuántos se ahogarán borrachos intentando la machada de cruzarse algún laguito con la sangre diluida en alcohol. Este año por suerte no han sido demasiados (menos de 10, creo). Nosotros tuvimos un Juhannus tranquilo. Fuimos el jueves a la cabaña de la compañía del Mono a unos 40 kms. de Tampere. Fuimos los que podéis ver en el vídeo de Mako Rodríguez de la Fuente acerca de los aborígenes de los lagos. El pobre Flavio estaba todo decepcionado porque le habían prometido 25 finlandesas, jajaja. Pero aprende rápido y pronto pasará de ser un simple Mini-Me del Mako a ser una máquina devastadora, como lo fue el Ruso en su día. Fue tan sano el jueves y viernes, con su sauna, su barbacoa de filetes de atún, su solecito, que remando en el lago tronché un remo de la barca. Menos mal que entre Flavio y yo aunamos las técnicas de gondolero y kayakero para poder volver a casa. Y eso que casi volcamos la barca cuando una abejita hizo enloquecer de pánico a uno de los pasajeros (adivináis a quién?)

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Aungh!
El resto del fin de semana lo pasamos bastante tranquilos. Los bares estaban cerrados en su mayoría y solo salimos a dar una vuelta al Vastavirta. Esta vez se apuntaron también la novia del Polla, Ingo y el Ruso. La novia del Po estaba desesperada por hacer algo, ya que estaba sola en casa en Juhannus. Desde más de un mes antes de Juhannus todos tus amigos te preguntan: Y tú qué vas a hacer en Juhannus? Todo el mundo tiene la presión de hacer algo, casi como en Nochevieja en España. Lo mejor fue que Ingo se empeñó en que no le molaba el Vastavirta y se enfurruñó tanto que acabó yéndose a su casa. Nos hizo creer que se iba semiofendido y caminando hasta su casa, pero a la vuelta de la esquina tomó un taxi. Finalmente, el domingo fue de natación, fútbol y cerveza en el centro, bajando y volviendo en bici. Desde ese domingo (9 días) no he podido nadar en el lago, porque han bajado las temperaturas y el agua está bien para tirarse un ratito, pero no me atrevo a nadar a la otra orilla.
Iba a contar un poco del fin de semana pasado, pero tengo que irme ya al trabajo y además estoy cansado. No hay manera de acostarse antes de la una con tantas cosas interesantes que hacer y si luego amanece soleado estoy desde las 7 de la mañana pensando que me tengo que levantar para aprovechar el sol y dándole vueltas a la cabeza.
Feliz semana y buenas vacaciones para los que las tomen en Julio!
T

29.6.07

Organización!

En algún lugar leí que los alemanes no eran ordenados, sino que se pasaban la vida ordenando sin llegar nunca al orden deseado. Algo parecido pasa conmigo cuando quiero recordar aquí las cosas que me van pasando: Al no tener ganas de escribir todos los días, se acumulan las experiencias y luego escribir todas se convierte en un coñazo para el que lo escribe y en otro más grande e infumable para el que lo lee. En fin, tendré que abreviar e intentar meter más cosas en una entrada para ponerme al día.
La semana pasada, después de la noche de Doloris, fue la ceremonia de graduación de los ingenieros que habían terminado la carrera en primavera. En la Universidad Tecnológica de Tampere hay cuatro ceremonias de graduación al año. Tero y yo estábamos invitados como ganadores de una ayuda a la investigación y nos pusimos guapos para la ocasión (aún me se hacer el nudo de la corbata). La ceremonia se extendió durante dos horas y acabó siendo bastante insoportable. El rector entregaba un diploma a cada uno de los más de 100 graduados, nombrándolos a cada uno. Además, los que habían acabado con una media superior a 4 sobre 5 obtenían un premio de unos 500€ como premio, que siempre viene bien. Aquí se fomenta la excelencia, al contrario que esos bares de Madrid en los que te invitan a copas si muestras que has suspendido. Luego las charlas de siempre y al final las becas para los siete que habíamos sido agraciados con las ayudas. Tero no parece demasiado Finlandés, como podéis observar, y fue gracioso porque el rector se quedó unos instantes dudando si darle el sobre con el papel que anunciaba la beca o no. Me llamó la atención que, aunque en los países del norte son supuestamente tan pioneros en lo de las igualdades, entre el 80% y 90% de los que se graduaban eran chicos. Después de la ceremonia la gente se reunió en el hall del edificio Festia de la Uni a tomar un poco de café y tarta, aunque algunos familiares del pueblo sacaban ya las botellas de vodka que habían traído para sus nietos. Rápidamente escapamos de allí para quitarnos los trajes.
Ahora nos catapultamos en el continuo espacio-temporal una semana hasta antes de ayer y a Helsinki. Había venido un gurú de las telecomunicaciones, Simon Haykin, a hablar del tema de moda: Sistemas dinámicos cognitivos (no se si se dice así en español) y en concreto, de redes cognitivas. Tuve la suerte de estar entre los siete toñacas de mi departamento que pudimos ir al curso el miércoles y el jueves. Al principio temí que no aguantaría despierto, ya que tuve que despertarme a las 5:00 para pillar el tren y estar a las 9:00 en Helsinki. Pero Haykin, a sus setentaipico años y sus ~160 cms. es un concentrado de energía y motivación increíble. Hacía mucho que no disfrutaba de una clase tan buena e interesante. A mi al menos me mantuvo despierto y convenció de que el futuro en teleco pasa por los sistemas estos. Por la tarde les di matarile a mis compañeros y me tomé una cerveza con Claudia y luego cené con el Cejas y su Tiina en un restaurante japonés. Era el segundo día de sushi seguido, ya que el martes habíamos cenado sushi congelado del Lidl en casa del Ruso. Más tarde quedé con Katja a tomarnos unas cervezas, ya sin el Cejas, porque le dolía la cabeza (de dónde habrá aprendido esa excusa?) A Katja la veo en intervalos de años y cada vez que la veo está más guapa. Tiene una risa fascinante. Cada vez que se ríe, se convierte en una niña de siete años con su risa pura e inocente. Lástima que tuviese que irse y probablemente la próxima vez que la vea sea dentro de uno a tres años. Menos mal que vinieron las chicas del baloncesto (Kaisa, Katja y Heta) y estuvimos hasta la 1 en el Heinähattu, una especie de bar serdo de hippies en Kallio, la Malasaña de Helsinki. Qué risa cuando enumeraban cómo habían abusado de nosotros, los chicos de Tampere! No somos más que unas muescas más en el cabecero de sus camas, jajaja. Cuando nos replegamos me fui caminando hasta el hotel, una paseo de una media hora. Creí que me iba ahorrar el pateo, ya que al principio de la marcha encontré un puesto de bicis. Helsinki presta bicis durante el verano. Es como con los carritos de los supermercados: Metes una moneda de 2€ y puedes usar una bici bastante básica y devolverla en cualquier punto de bicis de la ciudad y recuperar tus 2€. Yo tenía los bolsillos llenos de monedas (efecto cerveza: los billetes se convierten en monedas), pero ninguna de 2€ y a esa hora no había gente por la calle para cambiar, así que no me libré de la caminata. Llegué al hotel a la misma hora que mis compañeros de oficina.
Otra noche de poco sueño. Menos mal que el desayuno buffet del hotel nos repuso las pilas para el último día del curso. En la lista de asistentes había un tal Carlos Lima. Durante uno de los descansos vi a Tero hablar con lo que me pareció un chico centroamericano, así que decidí preguntarle si era Carlos. Menos mal que esperé para no interrumpir su conversación, ya que cuando abrió la boca, el candidato a Carlos resultó ser una tal Laila, al parecer de Irán. Y yo que juraría que había visto los tonos grises de barba incipiente en la cara... Será esta la razón por laque en algunos países esconden a sus mujeres en prisiones de tela y los hombres parecen estar de contínuo mal humor? Estuve a un pelo de pasar mucha vergüenza. Ya por la tarde llegó el momento deseado por todos. La vuelta a Tampere en tren para echarnos a dormir. Y encima llovía, así que no tuve que ir a Kung Fu, que con el cuerpo que tenía hubiese sido otro día de tortas y moratones.

Feliz fin de semana!


T

25.6.07

Doloris

No se pudo evitar. El martes pasado decidí hacer una cena en mi casa para dar salida a las delicias que me trajo Amelia y también las que tuvo que cargar el pobre Marcelo por encargo de mi madre. Por cierto, mirad qué fotos tan bonitas hace Marcelo. Eso sí que es un placer, no lo que veis aquí. En fin, nos juntamos unos 8 en casa, incluso se apuntó Vinod y mi vecina de abajo, que vino a venderme una camiseta y además salió cenada (y un poco asustada). Estuvimos cenando charcutería, ensalada y pasta, berreando, bebiendo vino hasta las once y pico. El postre fue helado con licor de cassís que hace mi madre en Alemania y ello dio entrada a los consiguientes mojitos de ron cubano, shochu japonés y vodka ruso. Todo esto no se podía desperdiciar, así que empezaron a oirse voces votando por bajar al Doris. Yo además quise aprovechar mi moreno después del fin de semana de Kung Fu y al final bajamos todos menos Alex al Doris, aunque el pobre ruso nos hizo el favor de bajarnos en su coche. La cosa fue redonda, porque dejaron entrar al Mono y empezó la maratón de tervas. El objetivo fue emborrachar a Marcelo, pero no nos fue posible ya que no eramos capaces de concentrar nuestros esfuerzos en él. Así que simplemente nos dedicamos a saltar en la pista de baile como los animales que somos, obteniendo, esta vez sí, los resultados habituales (y deseados?): yo tuve que ir al baño para limpiarme la nariz que no dejaba de sangrar. El mono con sus moratones y un ojo morado. Y eso que lo único que hacemos es chocarnos entre nosotros al bailar. El día que nos peguemos vamos a salir por partes. El que mejor lo pasó fue Vinod, bailando rock duro aferrado a chicas que le sacaban dos cabezas. Qué bonito verle tan feliz! Al final, el fracaso en nuestra operación Marcelo tuvo la ventaja de que nos llevó a casa en su coche de alquiler. Como eramos seis, propusimos meter a Vinod en el maletero, pero al final salió corriendo en busca del autobus.
Otro martes de dolor en Doris. No pienso ir mañana. Feliz semana!
T

20.6.07

Paz Fu

Otra vez estoy muerto de sueño, ayer fue martes. Pero bueno ya contaré más adelante la salida dolorosa de ayer. Ahora unas líneas para compartir la paz después del fin de semana de entrenamiento de Kung Fu en Suolahti, una ciudad perdida de la mano de dios a unos 300 kms. de Tampere. El viaje fue un poco paliza, en el Megane deportivo de Tomi enlatados 4 como sardinas, pero bueno, al llegar al destino se nos olvidó todo el dolor. Nos quedamos a dormir y entrenar en una escuela construida a finales del siglo XIX, al borde del lago y con unos jardines preciosos. Por dentro estaba cuidada con mucho cariño y conservaba muebles centenarios que hacían que los modernos equipos electrónicos no desentonasen demasiado con el entorno. Como el día había estado lluvioso, entrenamos el primer día dentro de la escuela. Después de las 3 horas de entrenamiento, cena chunga del grill y sauna con baño en el lago. Bajé con Bernardo, el profesor de Kung Fu, al pueblo (6000 habitantes es más pueblo que ciudad) a buscar leche para el desayuno y tomarnos una cerveza en uno de los 2 bares. Cuando volví al aula que hacía las veces de nuestro dormitorio comunal me encontré con que mis compañeros de tortas estaban viendo Freddy vs. Jason, los dos hombres del saco de mi infancia. Me quedé enganchado hasta el final, así que de nuevo dormí pocas horas, porque el sábado nos levantamos pronto para entrenar.
Para espabilarme un poco me di un baño matutino antes del entrenamiento. El día era muy bueno y nos pusimos a 'zurrarnos' al sol. Comida en una de las dos pizzerías del pueblo y siestecilla para recargar fuerzas. Por la tarde entrenamos de nuevo al sol, hasta las nueve, hora a la que nos fuimos a la sauna y empezamos la barbacoa. Al ponerse el sol, la temperatura bajó bastante y nos tuvimos que arrimar a la hoguera y el morro a la botella para entrar el calor. Los compañeros de Suolahti, Bernardo y yo nos animamos y fuimos al otro bar del pueblo, mientras que los demás se quedaron en el colegio. Todos mis amigos finlandeses me habían avisado de que Suolahti era un pueblo de paletos muy cazurros con ganas de pegarse con los foráneos, pero a mi me parecieron de lo más simpático. La única pelea que vi fue cuando una moza del pueblo se lió al puñetazos con un gordete que acabó siendo arrastrado a la calle con los pantalones por lar rodillas por el portero.
El domingo por la mañana teníamos el último entrenamiento del fin de semana. Previendo la salida del sábado, se fijó a las 12 del mediodía. Pero como yo por las mañanas no puedo dormir largo y menos si duermo en el suelo y en una habitación con otros 10, me volví al lago. La mañana era espléndida y me pillé el barco de remos para explorar un poco el lago. Después del chapuzón en el lago me intenté meter por una entrada de agua en una orilla, pero me temo que por allí tenía su nido una gaviota, porque se puso como loca a gritar y a hacer ataques como los StuKa de la Luftwaffe. Casi llego tarde al entrenamiento por pasar tanto tiempo en el lago. Después del Kung Fu desmontamos el chiringuito rápidamente y nos volvimos para Tampere. El viaje se me hizo corto, porque del cansancio me quedé dormido la mayoría del trayecto. De todas maneras, recuperé fuerzas y como llegamos pronto, me dio tiempo a echar el partido de los domingos con nuestro equipo de acabados. Para cerrar el fin de semana cenamos con Amelia y Marcelo en el Plevna. Se apuntaron también Bernardo, una ex-tutora de estudiantes internacionales y Paula, que estaba megabuena, según dicen por ahí.
En conclusión: Un fin de semana sanote, independientemente de la salida. La espalda quemada de nuevo por hacer kung fu al aire libre sin camiseta. Las piernas acribilladas por los mosquitos y los terribles Mäkäräs. Charlas interesantes con Bernardo, que a sus cuarenta y tantos se conserva muy bien. No dejaron de entrarle mujeres en Suolahti, incluso durante el día en la pizzería. Hay futuro! Y lo mejor, una sensación de paz que duró hasta ayer.
Feliz semana de San Juan! Mañana es el día más largo en el hemisferio norte, aquí será de 19 horas y media.