1.11.07

Marraskuu...

Estamos entrando en la temporada más dura del año en Finlandia. Noviembre (Marraskuu, el mes de marras) es el mes más terrible de todos. Los días se acortan, las temperaturas bajan y no para de llover. La oscuridad lo engulle todo, hasta la luz. Aun con las luces largas de los coches cuesta ver en las carreteras con poca iluminación, los haces de los faros desaparecen a poca distancia del parachoques delantero. Las almas en pena aprovechan la oscuridad para atormentar a los vivos. He podido tomar la siguiente imagen al pie de mi cama con mi cámara al máximo tiempo de exposición. Ojo a la mirada perdida, a las cuencas vacías de los ojos. Así no me extraña que me cueste conciliar el sueño.

A pesar de estos entes, la vida sigue y las agendas no se aligeran. El miércoles pasado tuve un bastante mal día. En el squash Jarkko me empezó paliceando y casi sufro un desmayo, por falta de líquido. Irse a hacer un deporte de muchos sudores sin haber bebido nada en todo el día es cuando menos de idiotas. La tarde no hizo más que empeorar y pasé un par de días como perdido. El viernes, con el sueño acumulado y sin nada que hacer, decidí meterme en la cama temprano, a las 21. Pero se me venía el techo encima y bajé con el único que nunca me falla (es decir, yo mismo) al centro a tomar una cerveza. Menos mal que siempre hay alguien en el centro que conoces de algo y con ganas de hablar. Acabé con Vinod (el Gandhi de la serdés) y su secuaces en una international party de pre-halloween organizada por DJ Cliff, como en los viejos tiempos. Hasta la música era la misma que bailábamos en el Café Europa cuando llegamos aquí. Cliff me sacó un güisqui, cosa harto extraña en Finlandia, ya que las bebidas alcohólicas están muy controladas. Valió la pena bajar, aunque luego volviese a la una y poco.
El sábado, después de nadar, fuimos al centro, a despedir a la Golfa, que ya se ha ido a España a acabar de empollar. Es posible que la próxima vez que la vea no tenga ya barriga y sí una hermosa niña en sus brazos. Después de la cena en el Esperanza, de esos que te ponen platos grandes y raciones pequeñas, nos pasamos por el Henry's Pub a pasar la comida. Madre mía, vaya pandilla de zombies habitaban ese lugar esa noche. Todos en busca de carne humana, en cualquier estado de conservación. A mi me sacó a bailar un grupo de cuarentonas y no aguanté ni media canción. Me fui corriendo a buscar refugio entre el Polla y su novia. A la cerveza, cada uno a su casa, Dios en la de todos y Tobías al Doris. 'Me vuelvo en el bus de la una,' me dije. El Doris estaba bastante bien y pinchaba un amigo y al poco me encontré a otro amigo con su novia. 'Me vuelvo en el bus de las dos,' me corregí. El Doris se llenaba de chicas guapas. 'Me vuelvo en el bus de las 3:40, por lo menos no me quedo hasta el final, ya que al cambiar la hora, alargan el horario de apertura en una hora esa noche,' me autoconvencí. Las chicas guapas del Doris hablan conmigo, bailan, me hacen caso. 'A tomar por saco los autobuses!' Cuando todo iba de viento en popa, me giré y allí estaba ... ELLA. Pequeña, rechoncha, con una sonrisa JackNicholsoniana. Habíamos charlado una vez antes y comenzó a contarme cosas. Intenté escapar, en busca de las razones que me habían hecho ignorar los autobuses, pero fue en vano, no había escapatoria. Fui enfrentado a las técnicas de seducción para principiantes que usamos los hombres cuando aún no estamos borrachos del todo y me entraron ganas de llorar. Cuando exprimió la última gota de esperanza que quedaba dentro de mi, me despedí del DJ y apliqué el famoso truco de 'salgo un momento a pillar tabaco,' también conocido como 'id yendo, nosotros vamos un momento al Ale Pubi,' y desaparecí. Tardé casi una hora en respirar tranquilo, los buses nocturnos iban llenos y no paraban. Las colas del taxi no avanzaban. En fin, algo bueno saqué de todo, me encontré un billete de 10€ tirado en el suelo.
Domingo de purificación y regeneración en la sauna de Kauppi. Había una pandilla de alemanotes de pueblo que estaba de vacaciones y había decidido probar la sauna. Entre ellos, un Hans Bratwurst bien cebón y blanquecino, con el pelo pincho rubio, no dejaba de levantar la mano y comentar la diferencia de temperatura tan grande entre su palma y sus piernas. Lo bueno fue cuando lo repitió de pié, todo estirado. Cualquiera que no entendiese alemán (la mayoría en la sauna) veían al Salchichoten haciendo el saludo nazi en medio de una sauna finlandesa...
El lunes fue de relax después del Kung Fu, charlando con mi profe hasta las tantas y ayer tuvimos cena gloriosa en Mako's place. Las cenas del Mono están subiendo mucho de nivel, al menos si el criterio es el que siguen los restaurantes cool: platos semi-vacíos. Las fuerzas no fueron suficientes para el Doris. Y hace un rato que he vuelto de la sauna de Rajaportti, de una sauna relámpago con Claudia y Jesse.
Estoy muy feliz de poder contar con esos 'Grandes.' Sabios y ante todo amigos, me han hecho ver el limitado alcance de mi mal trago de la semana pasada y han compartido su cariño conmigo. Mientras yo me quejaba de 'pequeñeces remediables' una buena amiga de aquí perdía a su hermano adolescente. Esto sí es irremediable. No se debe perder la perspectiva de la vida y de la importancia y el significado de las cosas que pasan en ella. Un abrazo muy fuerte para nuestra amiga. Y a todos vosotros: os quiero!
T

28.10.07

27 y 28.10.1999

27.10.99

La verdad es que no pensaba escribir tan pronto, pero como empiezo a temer por mi integridad neuronal y por el almacenamiento en memoria de mis vivencias, voy a contar estos dos días, que tampoco han estado nada mal. Antes de nada, le dedico un recuerdo solemne al maestro Antonio, de quien me acordé el lunes. Resulta que una chiquita se pasó toda la noche del Domingo al Lunes estudiando para un examen que tenía el lunes y al final va y se queda sobada. Y claro, me tuve que acordar del famoso examen del que el maestro no sabía si comenzaba a las 9 o a las 10 de la mañana, con lo que resolvió ir a la escuela a las 9:30. Esa es la mejor forma de compaginar el sueño y los exámenes...

Sigamos. Ya empiezo a recordar vagamente el lunes. Fue una fecha señalada por ser el cumpleaños de Marcos, mi compañero de piso arquitecto. Para celebrarlo quisimos comprar una botellita de cava, pero a la hora de ir a buscarlo, la tienda que monopoliza la venta de alcohol ya había cerrado, así que nos conformamos con una tartita de bayas. Así que después de un ratito en el gimnasio mirando a las musarañas, nos metimos el salmón que sobró del día anterior entre pecho y espalda y tuvimos una pequeña celebración en familia: Marcos, Jose, Hugo, Alex y yo. Nos tiramos hablando hasta las tantas y acabamos rapiditos en la cama.

Atención, se interrumpe la programación habitual para informar de que está saliendo el sol, acontecimiento totalmente insólito en este lugar. Estoy por dejar esto colgado y ver si me pillo algún rayito solar.

El martes fue gracioso, con una clase de francés en la que no me salían las palabras (estaba dormido y un poco aburrido). Después vino la comida. Esperando encontrarme la historia de siempre, cual es mi sorpresa al ver que había paella. Habría diversificado su negocio Scaty después de que rescindieran su contrato con la cafetería de Teleko? Venciendo mi escepticismo se dije al queso de burgos que servía que quería Paella, a lo que me respondió algo como "Houngh". Mi corta experiencia en este país me hizo deducir que realmente quería decir "Einh?" (es que ni para preguntar cambian la entonación). Le señalé con el dedo lo que quería comer y me dijo "Ah, páela" "Si, majo, eso mismo" En contra de la opinión de otro chaval me pareció que estaba bastante pasable. Por cierto, hoy me he fijado en que los cristales detrás de los que se encuentra la comida son tintados, no sé por qué será, como para fiarte de lo que te ponen.

Después del arduo día de trabajo, nos dimos cuenta de que para seguir sobreviviendo nos haría falta seguir comiendo y de que nuestra despensa había tocado fondo. A hacer la compra. A mi se me ocurrió la machada de ir corriendo al Prisma, un centro comercial a unos 5 o 6 km (calculo como mucho). Animoso le dí mis cosas a Marcos, que iría en bus y solo me quedé con el bonobus, por si me perdía, ya que eran las 8 de la tarde y el sol hacía ya mucho que había dado paso a la noche oscura. Me puse a correr, sintiéndome muy contento ya que no hacía nada de frío. Tampoco llovía, pero había tal humedad en el ambiente que era como si estuvieses debajo de un calabobos. El camino era muy bonito, paralelo a la carretera y discurría entre árboles altos. El problema es que había muy poca visibilidad, a 400 metros no se veía nada, solo si había una luz, podías ver que ésta estaba allí. Y pasó lo que tenía que pasar. En un meandro del camino en el que se separaba un poco de la carretera que yo

tenía que seguir me perdí.

Traté de orientarme, pero no había luna y las luces de las carreteras ya no me servían de ayuda, ya que no sabía si se trataba de la mía o de otra. En cuanto vi a alguien le pregunté y me indicó que tenía que volver sobre mis pasos una cierta distancia y luego doblar a la izq. en el cruce siguiente. Así lo hice y cuando vi ante mi la carretera, no esperé al cruce y acorté campo a través con la buena fortuna de atinarles a todos los charcos justo en el centro y acabar criando renacuajos en los calcetines. Además, como había vegetación alta se me mojaron las piernas. Pero por lo menos estaba en el buen camino. Y el supermercado que no aparece. Pero, estaba en el buen camino? Un rato más tarde me paro a preguntar y efectivamente, NO estaba en el buen camino. Tenía que retroceder otra vez cosa de un km y luego volver a tirar a la izquierda, dando un giro de casi 300 grados (una especie de V invertida) y correr otros 3 o 4 km. Me pregunté si podría atajar campo a través. Menos mal que había aprendido la lección, ya que de haber acortado se me hubiesen vuelto a mojar los pies, esta vez a la altura de las orejas. Resulta que entre mi y mi carretera había un lago que me impedía ir por el camino más corto.

Al final llegué 10 minutos antes del cierre, menos mal que Marcos ya había comprado casi todo lo necesario, pero acabamos siendo los últimos en salir del centro comercial. Por si fuera poco lo que corrí, no nos llegaba el dinero y tuve que correr hasta el cajero para sacar más dinero. Menos mal que en casa nos tenían preparada la cenita, que nos metimos gustosa pero aceleradamente para poder ir a ver Scream, una película supuestamente de miedo. El peor momento para mi fue uno en el que se ponía tensa la situación y de pronto noto algo en el bolsillo. AAAHHH!! Qué era eso? Era el teléfono, que vibraba porque estaba recibiendo una llamada. Vaya momento para llamar, pero bueno, luego me alegré de que me hubiesen llamado.

Y hoy he ido a la piscina a ahogarme un rato y a meterme un poco a la sauna. Esta vez había un vejete considerado que solo echaba dos cazos de agua cada vez, pero cuando yo me fui, oi antes de cerrar la puerta tras de mí como empezaba a echar cazos y cazos y cazos. Me alegré de verle salir 5 minutos después. Y como me siento gordete, esta noche hay otra sauna, en la Uni. Parece ser que es la presentación en sociedad de los nuevos ingenieros electrónicos y se celebra una sauna multitudinaria para ingenieros (Tekkarisauna). Ya os contaré que tal. Por cierto, me he comprado un mono de esos que usan para no manchar la ropa en las fiestas y el de mi carrera es negro. Parezco un deshollinador. A ver si se me aparece Mary Poppins la próxima vez que me lo ponga.

Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las???

Muchos besos


Tobias


28.10.99

Buenos días nos de Dios!

Me temo que me veo de nuevo arrastrado a la vorágine fiestera y a las 4 o 5 horas de sueño por noche. De hecho, voy a retomar las palabras que tanto resonaron en Toulouse: La palmo!

El caso es que tras un miércoles sin sobresaltos y con un revuelto de champiñones, se presentó la posibilidad ya anunciada, creo, de ir a la Sauna de Ingenieros. Nunca había ido antes, así que me dije: "Si te tiras una semana y más sin ir a la Sauna, puedes ir dos veces en el mismo día." Ya había ido por la mañana en la piscina. El caso es que tras un breve paseo por un atajo atravesando el bosque, a la luz de la luna y las estrellas, llegamos a la sauna. Era una construcción preparada para montar fiestorros, con la sauna como anexo a una sala que hacía las funciones de bar, con su barra, su música, chimenea, etc...

La fiesta la organizaba una especie de hermandad de una de las carreras, con lo que había muchísimos Finlandeses. Después de un rato de charla, nos metimos a la sauna. Curiosa experiencia, una veintena de personas apretada en porretas en la sauna y cantando canciones en Finés. Estaba gracioso, mucha gente entraba con su cerveza e incluso había una neverita dentro de la sauna, todo muy profesional. También había estudiantes internacionales y algunas chicas, y era gracioso ver cómo aumentaba la cantidad de gente en la sauna cuando entraba una de ellas. Gumias. La rutina era: Ducha, meterse en la sauna, berrear un poco, ya que la letra de las canciones sigue siendo un misterio, aunque, como en las iglesias, tenían librillos con las canciones de las saunas. Muy profesional. Luego aguantar al pesado de turno que caldeaba el ambiente echando agua en las piedras calientes, charlar un rato con el que estaba al lado y al final, salir al porche de madera, protegidos sólamente por una toallita (anoche ha helado) Lo peor era el suelo que se mojaba con nuestra humedad y luego se quedaba frío frío, pero al principio no sientes el frío en el cuerpo. Es muy gracioso, según sales, empiezas a echar humo por todos los lados, parece una autoinmolación, una autoevaporación. En este último paso descubrí que debía haberme probado la toalla antes de ir a la sauna, ya que recogí calificativos como "centurión" o "Tarzán" (de los españoles, a los Finlandeses les da igual como vayas). La verdad es que era pequeña la toalla, en sus dos dimensiones. Me la podía ceñir, pero iba enseñando jamón, como con las faldas de los modistas. Pero bueno, después de estar desnudos en la sauna, a quién le importa que asome un poco de pierna? Pues este ciclo se repetía varias veces, en mi caso durante un par de horas casi. Se podrán preguntar "qué monótono, no?" Pero no, a pesar de ser esa la rutina preestablecida, a cada ciclo cambiaban un poco las cosas. La gente iba cada vez más bebida y de pronto los Finlandeses, además de berrear canciones, se ponían a contarte historias. Había un finlandés delgado, con cara de loco poseso y con ojos azules claros que se puso a contar sus aventuras en la expo de Sevilla. Lógicamente no era capaz de encadenar dos frases seguidas y se autocalificaba de loco, pero era curioso hablar con él, hasta que le dijo a un amigo que él odiaba a los extranjeros, con esa mirada de endiablado... También estaba el primo de Fozzie, el oso de los teleñecos (muppets), contando acerca de los usos saunísticos relativos al bebercio. Al final, con tanta confianza, llegué a salir a la terraza sin toalla, pero me di cuenta al instante y rápidamente subsané ese error.

Acabamos acostándonos a las 3.

Ya no sé que más contar, porque me está entrando el sueño.

Un abrazo

Tobias

25.10.07

25.10.1999


Estoy en la habitación de mi ruso, en su ordenador, escribiendo este documento de texto para luego en la oficina meterlo en los e-mailes. Sentado frente a la ventana me he marcado unas buenas risas, ya que las ventanas que dan hacia el Oeste, también dan al patio de una guardería de enanos de unos 3 a 5 años y son la monda. Parecen reproducciones a escala del muñequito de Michelín, ya que los abrigan como debe ser para el frío que hace aquí (acabo de descubrir que me habitación es la única que tiene termómetro en el exterior, aunque no sirva de mucho, ya que se ha quedado inmovilizado a 1 grado). A los chiquitines les ponen unos pasamontañas multicolor con dos bolitas haciendo las funciones de cuernos y van tan empaquetados que no pueden juntar los brazos al cuerpo. Ahora imagínense a 30 seres como esos correteando, saltándose vallas, escalando columpios y haciéndose perrerías. Los más graciosos son los que se quedan en blanco, mirando a un sitio, como sin comprender, y se quedan impasibles durante 2 o 3 minutos hasta que alguien pasa corriendo lo suficientemente cerca como para despertarles de su trance y vuelven a la actividad, como si no hubiese pasado nada. Es mejor esto que el cine.

Hablando de cine, el otro día vimos Airbag, made in Spain, y nos reunimos unos 20 spanish talking people. Estuvo glorioso y creo que me fijé en muchas cosas en las que las anteriores veces no me había fijado y no me fijaría en España por darlas por supuesto, pero ya solamente la luz y el sol llamaban la atención. Ahora mismo casi no veo un edificio que está a 300 metros ya que se lo traga la bruma.

El viernes se fue una expedición al barco del Amor, una especie de crucero que sale de las aguas territoriales Finlandesas para que la gente pueda comprar en el DutyFree todos los litros de alcohol que necesite y de paso festear durante toda la noche en el barco. Estadísticas:

Fueron 7 y regresaron 5. Los otros 2 fueron hechos prisioneros de guerra y liberados un par de días más tarde.

Fueron 7 y encontraron el amor o algún sucedáneo 4.

Fueron 7 y encontraron el amor o algún sucedáneo 6 o más veces.

Fueron 7 y durmieron en conjunto 10 horas.

etc.

Mientras me lo contaban me daba un poco de pena el no haber ido, pero tampoco respondía totalmente a mis necesidades, así que yo el viernes tuve un fantástico plan en mi cama, leyendo "Los Pilares de la Tierra". El sábado amaneció fantástico, con sol y todo, pero hay una maldición que me persigue: Cada vez que voy a comer se encapota el cielo y no puedo comer al aire libre y frío. Por la noche aún se veía la preciosa luna casi llena, pero ya al día siguiente volvieron a monopolizar el cielo las nubes. El caso es que el sábado por la noche hubo un cumpleaños, con Ritmo Vuelta, Tombe la Chemise y "Tanze Samba mit mir (explota explota expló, explota explota mi corazón). El cumple estuvo gracioso, con mucha comida muy rica (tuve que supervisar la producción de unas tortillas de patatas y una sangría, qué os parece?). La sangría no la pude catar, ya que desapareció demasiado rápido. Al final la fiesta se prolongó casi hasta las 3, así que no hubo necesidad de ir a la ciudad en busca de las temibles colas.

El domingo por la mañana nos fuimos a desayunar a una torre de almacenamiento de agua. La verdad es que tienen un barecito muy acogedor y bonito arriba y no es demasiado caro. El tejado de la torre hacía las veces de terraza del bar y pudimos ver el paisaje a varios kilómetros a la redonda. Había incluso un catalejo, pero acostumbrado a los de España ni lo miré, porque no llevaba ya suelto, pero luego resultó ser gratis. Qué país. O te cuestan las cosas un pastón o te salen gratis. Después a comer. A las 3 y media había partido de fútbol, pero nosotros los españoles, que somos más chulos que nadie, aparecimos a las 4 y claro, ya estaban jugando 12 contra 12. Me dio pena por Alex, mi ruso, a quien le hace mucha ilusión jugar, pero que sufre las consecuencias de nuestras impuntualidades, pero resulta que el equipo formado por el resto del mundo y que se enfrentaba al combinado italiano estaba esperando a Alex (portero semiprofesional) como agua de mayo, así que al menos él pudo jugar. Los tardones nos echamos un partido paralelo de 4 contra 3 en un campito que nos improvisamos al lado.

La noche fue gloriosa, ya que invitamos a cenar a Celine y a su novio Hugo, ya que ella regresa hoy para Francia. En principio íbamos a ser 5, pero tras acoples diversos y siempre bienvenidos acabamos siendo 8. Alex y yo empezamos con los preparativos, mientras excusamos la ausencia de José que debía dar parte electrónico de sus últimas experiencias finesas. Creía que me moría haciendo la comida. Metimos en el horno un piazo (pedazo) carne de kilo y medio. Cuándo estaría hecha la carne? Dos horas era lo que calculábamos, pero en este avanzado país le pinchan a la carne con un sistema realizado con los últimos avances tecnológicos en materiales plásticos. Este artefacto bicolor, minúsculo y oculto a la vista por estar metido en el interior de la carne está programado para sentir el calor interior de la carne y ante el evento de alcanzar una temperatura especificada de antemano (65 grados, creo) cambia de forma, haciendo asomar una parte hacia el exterior de la carne. Solo le faltaba una lucecita LED que avisase intermitentemente y una grabación "La carne está en el punto óptimo para la degustación!" Pero lo mejor fue la salsa. "Alex, sabes hacer salsas para la carne?" "SI, bueno, más o menos". Empezamos a echarle de todo. No sé si caería alguna lágrima de risas mía, pero tampoco puedo desvelar el secreto de la salsa, por un lado ni me acuerdo de las perradas que le echamos a la sartén, por otro lado pueden estar leyendo algunos de los consumidores de la salsa...

Acabamos los preparativos con algo de jamón y algo de chorizo. Cuando aparece Celine con "la pesca" (pescado en su español) ya empezamos a agradecer los acoplos. Al final no hubo que hincarle el diente ni nadie que lo hubiese logrado, ya que acabamos hasta arriba. Todo bien regado con la última botella de Rioja de la despensa. Al final tuve que sacrificarme y comerme el helado de un comensal que no pudo acabarse el suyo. La cena duró al menos 2 horas y también hubo muchas risas. No parecía una despedida. Aunque claro, si despides a alguien que conoces de hace un mes, tampoco tienes muchas experiencias comunes sobre las que llorar.

Qué susto! Acabo de ver por la ventana pasar un hombre que parecía ser un punki, con una cresta verde enorme, pero era una planta que llevaba consigo, puesta de tal manera que engañaba a mi vista de lince.

Y ya no cuento más, que me voy a la Uni a hacer algo productivo.

Un fuerte abrazo!

Tobias


Algún comentario desde el presente:
La torre del agua ahora no me parece nada cara, los precios en España han subido un montón desde entonces.
La comida de la Uni sigue siendo una patata (o muchas).
El ruso sigue siendo un campeón.
Nuestra efectividad en los barcos está bajo mínimos. De hecho, los barcos ya no se acuerdan de nosotros.
Feliz fin de semana!

23.10.07

He vuelto al presente!

Con mi querida Pandora pinchándome la música a mi gusto voy a centrarme un poco en el presente, que si no va a parecer que quiero revivir el pasado. El presente ya se remonta a hace una semana. El martes pasado tuve la energía para bajar al Doris en bici. Después de una cervecita en el nuevo Dog's, temprano al Doris, no fuese a pillar cola. Dog's Home y Doris ya son como casa, siempre hay conocidos. Nada glorioso esa noche. Estuve charloteando con una amiga hasta que me dio matarile y me volví a casa a las 4 en bici con un frío que se cagaba la perra. Aún recuerdo a Walteri, que iba con traje de mago en el Doris como una cuba y se quería volver en bici sin poder subir las escaleras a la calle...
El miércoles la Golfa nos obsequió con una 'pollada,' que en golfil quiere decir pollo al vino, delicioso. La vamos a echar de menos desde el domingo, cuando se vaya a España al preparitorio. El viernes fue la Karonka de un compañero de la Uni. La Karonka es la fiesta que hace un estudiante de doctorado el día que se convierte en doctor, después de la defensa. Como estaba invitado a la Karonka, me fumé toda la defensa, dos horas y media. El oponente fue demasiado blando, porque preguntaba peras y mi colega le contestaba manzanas, pero el oponente se daba por satisfecho. Al final, doctorado al canto y cena al Palacio de Finlayson. La Karonka finlandesa es una fiesta muy formal, todo el mundo va vestido de traje, e incluso de frac, en ocasiones. La cena es en un restaurante fisnolis y después del postre los invitados se turnan en dar charlas solemnes. Primero el nuevo doctor da las gracias a todo el mundo, y luego los demás decimos lo grande que es. En esta ocasión llegamos a hablar todos y cada uno de los presentes! Aquí tenéis una foto del oponente, mi jefe, el nuevo doctor y su mujer con el hijo en preparación.
Y aquí yo con mi corbata elegante con el Doctor Yang.
Sólo había estado en una Karonka antes, la de Ari, y en ella acabamos en un bar de strip-tease, así que los 'europeos' de la fiesta nos quedamos un poco pillados cuando todo el mundo se retiró a sus casas. Tero, mi jefe y yo aún nos tomamos 2 cervezas en el Plevna, pero entonces ellos también plegaron. Yo no quise desperdiciar mi potencial añadido vestido de traje, así que fui al Dog's Home en busca de refuerzos. Allí estaba el oponente y más gente conocida. Una sidra y... el fin. Desde las 7 había tomado 2 vinos, un vaso de champán, 2 cervezas y una sidra, y estaba totalmente neutralizado. Borrachuzo perdido como un principiante! Me tuve que retirar en el bus de la una, con la corbata entre las piernas. Qué vergüenza! A la mañana siguiente el dolor de cabeza me supuso que no iba a ir a saltar con paracaídas, a pesar del frío y soleado día tan precioso que hacía y de que era el último día con saltos de este año. A otra cosa, mariposa. Nuevo plan cañero: correr en el bosque de Kauppi y luego a la Kaupin sauna. Cuando ya iba de camino, nuevo matarile, pero seguí adelante con el plan en solitario. En la sauna también había conocidos, se notan los 8 años en Tampere, y el día lo merecía. A la vuelta me compré un entercôte de ternera y una botella de Rioja el Coto, que si no me cuido yo, no me cuida nadie. Tras media botella estaba en forma para bajar con el Polla al centro a por UNA cerveza. Como era de esperar, acabamos en el bus de las 3:40, después de varias rondas en el Arturi, en el viejo Dog's Home, que sigue igual (yuhuu!) y un rato en el Gaybar Pink, con Claudia, Jesse y cía. El Polla tuvo éxito en el Pinkki, pero por suerte para él estaba su novia por ahí cerca que le sirvió de excusa.
Esa noche absorbí mucho más alcohol, pero mi estado era mucho mejor que la noche anterior. Y el domingo nada de resaca. Después de unos largos en la piscina-bunker, fuimos a ver el desenlace de la Fórmula 1 en un bar de Hervanta. Cuando ganó Kimi, creímos que se armaría la de dios, pero después de unos aplausos y un par de berridos, todo el mundo se recogió.
Ahora hay un ciclo de películas Españolas en el cine Niagara de Tampere. Está montado por la embajada española y es gratis entrar a ver las películas. Hoy tocaba la de París-Tombuctú, de Berlanga. Pobres Finlandeses, hubo al menos 5 que no pudieron acabar de ver la película. Yo me partía, con las exageraciones tan adecuadas que se hacen en la película acerca de lo que significa vivir en España. Y cuando salió Javier Gurruchaga, creí que me meaba de risa, ladies and gentlemeeeeen!
Ahora voy a ver si me meto en la cama y me duermo rápido, porque si no, empezaré a oír los cantos de sirena provenientes del Doris seduciéndome para que monte mi blanco corciclo camino al centro. Vade retro!

21.10.07

La caja de Pandora!

Siiiiii!!!

Esta noticia es un poco friki, pero todos los que hayan disfrutado en su día de la radio de internet Pandora y hayan sufrido como yo cuando restringieron su uso a los Estados Unidos únicamente, me entenderán. Gracias a la página de Openpandora he podido volverme a conectar tras tantos meses de separación. Escribo estas líneas con la radio de fondo. Y además lo he conseguido hacer rular en Windows y Linux! Soy la repera! No veáis lo que voy a ligar la próxima vez que salga y se lo cuente a una moza. Y como voy con retraso con respecto a las historias del pasado, os pongo aquí cuarto y mitad y ya os contaré pronto lo que ha pasado en el presente.
Feliz semana!
T

20.10.1999

Hello myself!

Como veis, he ocultado la lista de los receptores, para que no os ocupe tanto en la pantalla. La verdad es que también lo he hecho porque una amiga me ha mandado un e-mail excusando su poca productividad epistolar en la larga lista de "amigos" que tengo y en que estos me escribirían a menudo. JAJAJAAAAA!! Es gracioso, por cierto, que a muchos no os veo y no me mandáis unas líneas, mientras que aquí en Tampere hay gente que me manda varios e-mailes al día, pero que luego, cuando los veo, hablan menos conmigo. Está loco el mundo?

Bueno, no os enfadéis, que no quería que saliese el tono tan reprochose.

Estoy en mi oficina, escuchando unas cancioncillas del Maestro Juan Luis Guerra, así que no hay mal humor que valga.

Ayer ha sido un día bastante Finlandés: Sauna, Patatas y Salmón. Después de una visita a la piscina bunkerosa, nos metimos en la sauna del vestuario. Hasta ahí tan tranquilos, pero de pronto se abre la puerta y entra un calvo con herradura pelirroja. El muy perro se pone a echarle cucharadas (1/4 de litro cada una) a las piedras. Una. Dos. Cuatro. Hasta 5 le echó el canalla. El efecto, para los que desconozcan las saunas es que el agua se evapora, aumenta el calor, aumenta la humedad. El efecto cuando echas 5 cucharaditas es que primero agachas la cabeza. Te cuesta respirar porque el aire te quema en los pulmones. Los pelos nasales se sienten uno a uno. La piel empieza a arder y te sientes estofado de cerdo. Sudas y no sabes si es debido al calor o una reacción pre-mortem, cuando tu cuerpo cree que ha llegado a su fin. Pero al final el instinto de supervivencia vence y de una puerta de madera aparecen tres cangrejos en pelota picada, jadeantes y felices por no haber muerto en un bunker a causa de unas cucharadas de agua. Ducha fría y para adentro de nuevo. En cuanto nos acomodamos, el muy perro de antes se levanta y echa "más leña al fuego". Me entraron ganas de pillarle los huevecillos con dos piedras de esas ardiendo. Pero tuve que volver a huir. El único que aguantó fue Jose, que superó al Finlandés. Al final sobrevivimos los tres para darnos el festín nocturno: Salmón al horno. Había dos lonchas, así que una se hizo con cebollita, ajo y nata y la otra con tomate frito. las dos variantes estaban de vicio. Por delante un poquito de lomo y un mix aguacate-atún que tampoco era manco. De postre acabamos con la última Granada que me mandaron de España y con más de un litro de helado. Es que nadar da hambre. Además ayer fue un día bonito con sol, pero por la tarde cayeron unos copitos de nieve, según me han dicho (yo estaba demasiado ocupado trabajando para observar el fenómeno).

Ayer me pregunté si había mentido demasiado, ya que de buenas a primeras me fui capaz de ver la nariz. Investigando el asunto más a fondo, descubrí horrorizado ante el espejo que me debía haber metido en una máquina teletransportadora y sin darme cuenta se me debió haber colado un rinoceronte, ya que estaba comenzando el proceso de transformación en el nombrado animal. En la nariz me crecía una protuberancia de dimensiones inaceptables. Qué iba a hacer en invierno cuando no me valiese el pasamontañas? Tras una inspección más cuidadosa y al tacto descubrí que era únicamente un grano subcutaneo de esos que duelen con solo mirarlos. Así que estoy hecho todo un guapete!

Hoy he tenido una presentación de un profesor Ukraniano acerca de la propagación de ondas en medios urbanos y forestales (apasionante, eh?). Yo me dije "No estará mal", pero la próxima vez que haga una machada de esas, dormiré la noche de antes, no vaya a ser que lo vuelva a pasar tan mal como hoy. Entre el hambre (a quién se le ocurre poner una presentación a las 13:15, cuando los restaurantes cierran pronto y comer antes es malo, ya que el desayuno aún está por la glotis) y el sueño, los bostezos (disimulados) no me dejaban atender. Y lo malo es que la cosa estaba interesante, pero el señor se dedicaba a leer sus transparencias (sacadas de algún libro,sin formato de transparencia) y en un inglés un tanto "enmascarado". Pero bueno. He hecho algo útil. Y ahora me piro al gimnasio, a charlar un poco con los que hemos quedado ahí, porque para ponernos a hacer competencia a los Finlandeses que lo frecuentan, tendríamos que fusionarnos tres. Vaya moles!

Y nada más, me voy a pegarle al saco que hay en el gimnasio. Hoy llevará la cara del saunero cabr.., pero mañana la del que no me escriba. Está claro?

Un beso

Tobias


21.10.1999

Redoblar de tambores. Suena la música del circo Titotiroriroriroriro...

Ayer después de currar, al gimnasio a pegarnos unas pesitas. Como a las 10 había peli, no tuvimos tiempo de cenar, así que volando a la película. En casa a las 12:30, con el estómago vacío! Hacer comida rápida (pechugas de pollo), fregada rápida y a la cama cerca de las 2. A las 7:00 MECMECMEEEC, despertador de Alex. El y los valencianos se tienen que levantar para irse a clase y de excursión respectivamente. Deprisa a dormir, que me queda una hora de sueño. POMPOMPOMPORROMPOMPOOOOOMM!!

Salto de la cama. Las 7:49 y alguien trata de derribar la puerta del hogar común. Es un valenciano, el otro sigue en el séptimo cielo. Santo cielo, habían quedado dentro de 11 minutos. Operación bocata relampago. Se envía una avanzadilla de 2 franceses a entretener al comité de recepción. Preparen sartenes. Coloquen. Fuego!! Hamburguesas y Bacon! En 20 minutos ha habido una ducha, han sido finalizadas 4 hamburguesas y 8 lonchas de bacon, metidas en bocadillos, etc. 8:10. Tengo clase a las 9:00. Friego. Desayuno. Deprisa, que no llego. Ducha. Agua calentita, aaaahhh! AAAAHHH!! AAAAAARRRRGGHHHH! Las 8:55. Me visto. 9:00 salgo de casa. Paso li'ero! Llego a clase a las 9:17 (dos minutos más tarde de la hora de comienzo oficial. En clase: Juego de la oca, versión finlandés y con preguntas didácticas como "Cúanto dinero llevas encima?" Gana el que más corre (quedo segundo, voy con prisas). A currar y a comer. Ahora me voy a comprar algo de cenar, hoy estoy invitado (también se puede cambiar "estoy" por "me he", pero bueno). Después película. Y mañana qué?

Un abrazo

Tobias

18.10.07

18.10.1999

Doris, Onnela (entonces Pulsse) y Rusty Angel (en donde estaba el Dog's Home hasta hace una semana) en 1999. Pena que no haya fotos.

Vaya fin de semana más intenso. Todo empezó el jueves con un acople vil en una especie de fiesta de cumpleaños que se presentaba en dos capítulos, el jueves y hoy domingo. La verdad es que llegamos tarde y no comimos nada, así que no fuimos un acople gorrón...

El viernes vino un campeón de Madrid, de mi escuela a ser entrevistado por Nokia, con todos los gastos pagados. Es un chaval del plan nuevo y dentro de un mes acaba su proyecto. Y yo aquí, que con dos años más no sé todavía muy bien qué narices he de hacer y que vengo aquí con todos los gastos pagados también (pero por mis padres) y que por más que intento comunicarme con ellos, los de Nokia sienten únicamente indiferencia hacia mi persona. Ellos se lo pierden. El caso es que el campeón de Teleko se quedó en casa el viernes. La verdad es que el plan que le presenté no fue del todo entretenido, ya que fuimos a Tampere a las rebajas. Es curioso, las ofertas llegan hasta la comida, así que esa noche tocó cenar pollo acompañado de champiñones con jamoncito y ajito.

Después había dos alternativas, salir con los valencianos, Pedro y cía. o quedarme viendo una película con las Islas. La decisión la tomé después de una llamada de la Leti diciéndome que ya había leído su proyecto, así que decidí ir un rato a la peli y tomar el último bus para Tampere para celebrar la ingenierez de Leti. El campeón de Teleko se quedó viendo la peli, pero no iba a ser un obstáculo en mis intenciones. La peli "Men in Black" había causado en su día que dejase el cine en el que la veía antes del The End, así que tampoco podía interponerse entre mi y la gloria de la noche. Tampoco lo hizo que perdiese el último autobús, ya que mientras pensaba en una solución (Una solución quiero!) apareció en forma de finlandés borracho y hablador y compartimos un Taxi al centro.

Allí encontré a la Troupe en un bar heavy en el que vi al primer heavy marica de mi vida. Estuvo glorioso, los heavies nos hablaban y cuando volví ayer con el Portillo mayor al mismo bar, los de la barra nos reconocieron y el de la puerta se despidió con una sonrisa de oreja a oreja mientras saludaba con la mano y pronunciaba "Buaanass Nooochess". Esa noche la acabamos en el Bar grunge, en el que también estuvieron otros españoles amigos. Lo peor fue que el Doris es una especie de safari bar, porque hay unos seres no identificados que a veces huelen a cerdo, otras a choto y otras a establo. Al final, un día para el recuerdo.

Ayer sábado hubo fiestecita de cumpleaños y estuvimos bailando como locos hasta que llegó la hora del cumpleañosféliz en múltiples idiomas y las deliciosas tartas caseras hechas por las niñas. A continuación al centro. Como volvimos a perder el autobús, volvimos a tener que coger taxis, pero esta vez íbamos más gente y salió más económico. Teníamos una cita a ciegas con otra pandilla de españoles. Yo sería el pañuelo rojo chillón en la solapa del traje de nuestro grupo, así que fue fácil encontrarse. Aprovecho para enviar un serio aviso a las autoridades españolas (que por cierto estuvieron aquí, en Tampere este fin de semana representadas por el boss PP Mari, al que no se le vio ni el pelo del bigote): Entre que en España no nacen niños y que el extranjero está lleno de Españoles, no va a quedar nadie en España y va a haber que cerrar bares por falta de ocupación.

Lo único malo fue hacer cola de 15 minutos para estar 45 en el bar, que fue lo que tardaron en cerrar (y encima nos cobraron). En la cola nos habló un finlandés que resultó ser amigo de andanzas y saltanzas de Yago Lamela (ese español atletista), así que por lo menos había algo que hacer en la cola.

Y para acabar con el fin de semana, hoy ha habido partido de fútbol. Italia contra el resto del mundo. Acabamos empatados a tres, reglas de la diplomacia. Después de la cena, acople en casa de la chica del cumpleaños del jueves. Llegamos a la tarta y a los 5 minutos volvimos a irnos para ver una película chachona (es que me están instruyendo en el uso del canario hablado).

Solo me queda decir que hace ya un frío que se pela la vieja, unos 5 grados pero algunos campeones hemos jugado al fútbol en pantalón corto.

Un abrazo

Tobias

15.10.07

Posiblemente el domingo más aburrido de mi vida

Fue ayer. Creo que nunca había pasado un día en mi vida con tan poco contacto con gente como ayer. Sólo hablé con una persona en la piscina para pedirle que retirase su mochila de delante de mi taquilla y con el cajero del super, para realizar el automatizado proceso de pagar la compra. Dos breves conversaciones telefónicas con el Po y algún mensaje escrito electrónico. Ahora entiendo como en este país se puede morir la gente y nadie se da cuenta hasta llegado el verano.
En fin, menos mal que el fin de semana fue mejor que el último día. El viernes me quedé con las ganas de salir. Teníamos motivación especial, había venido Ramón de España y el Cejas de Helsinki, así que iba a ser una noche gloriosa. Yo andaba algo indeciso, ya que habían prometido buen tiempo el sábado y era probablemente el último fin de semana para saltar en parapente este año. Al final pudo más el parapente y sólo bajé un ratito a saludar a Ramón y los demás. Nos vimos en el nuevo Dog's Home. Estaban todos, y después de 2 vinos y una sidra a punto estuve de quebrar, pero aproveché la vuelta de la Golfa y el Ruso a las 12. Y eso que con un poco de presión habría conseguido todo tipo de favores bajos del Mono, que estaba la mar de cariñoso y desequilibrado.
Tras 6 horas de mal sueño tuve que madrugar para llegar al sitio de los saltos. Aún el viernes por la mañana no confiaba mucho en el tiempo, ya que amaneció así:
Ya están aquí! Los copos blancos. Bueno, hoy ya no quedan, se han derretido todos, pero siempre es bonito despertar así. De todas maneras, el sábado efectivamente fue un día espléndido para saltar. Cuando llegamos a Jämi, había 3 grados bajo 0, pero un cielo soleado y despejado. Hizo tan bueno que pude saltar 2 veces, aunque con distinta suerte en cada salto. Se calcula que por cada 1000m que subes, la temperatura baja 6 grados, así que a mi me tocaba saltar con unos -7 grados. De todas maneras, entre los guantes y la emoción, no me di ni cuenta, pero los que saltaban desde más alto y hacían caída libre sí que se frotaban las manos al aterrizar, con los dedos entumecidos. La vista en el aire era preciosa. Un cielo invernal, totalmente despejado y claro. El sol a poca altura sobre el horizonte, y en tierra los campos dorados, los distintos verdes de los bosques y algunas praderas, las casas de madera rojas, los lagos reflejando el azul del cielo y en muchos sitios aún quedaba una fina capa de blanca nieve. Qué sensación!
El segundo salto era el primero en el que iba sin radio-casco. Es decir, no me podrían dar órdenes para corregir si hacía algo mal. Seguía siendo con apertura automática del paracaídas, enganchado el mecanismo de apertura al avión, pero yo debía practicar la apertura manual para familiarizarme con el movimiento y así poder saltar en el futuro abriendo yo el paraca. La apertura manual se realiza tirando de una agarradera que se encuentra en la parte inferior derecha de la mochila con los paracaídas (normal y de emergencia). Desde la postura de caída libre se mueve la mano derecha hacia la agarradera y la mano izquierda hacia la frente, de manera síncrona, para mantener una posición de caída estable. Como el salto era de prueba, la agarradera estaba unida a una tira de plástico que al salir no tenía ningún efecto. Podría haber sido perfectamente una morcilla de Burgos. Lamentablemente, cuando salté, ni moví la mano a la frente ni encontré la agarradera con la otra, así que tengo que practicar más. Menos mal que se dan los pasos poco a poco y todavía saltamos con la apertura automática. Por otro lado, no todo fue un fracaso. Aprendí a empacar el paracaídas después de saltar (menos mal que no tuve que saltar con el paracaídas que yo empaqué, que no me fío mucho de mi). Además, ya se estimar la altura a la que hay que pegar el tirón para frenar al tomar tierra. En los dos primeros saltos nos daban la orden de 'tirar!' por el radiocasco. Ahora ya soy independiente, como muestra la foto siguiente, en la que llevo un casco sin radio.
Por cierto, vaya cabezón que gasto! El chico de la izquierda es uno de los monitores.
Feliz semana!
T