estoy el fin de semana en Madrid, para la boda de la Golfa y el Ruso. Miraré mi teléfono de Finlandia de vez en cuando, y llevaré conmigo el Español: (+34) 654 022 747. Intentaré quedar, si hay tiempo.
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Pictures and stories about normal life in Finland.



El viernes fue la gran reunión en Helsinki, con la participación de todos los actores del reparto. Mogollones, segregaciones y reuniones, patadas de algún bar, vamos, todos los ingredientes de una noche de éxito. Yo personalmente estoy muy flojo, los dos días que salimos me fui a casa a las 2:30, en vez de apurar hasta las 4. Me puede el sueño. Qué hacer para evitarlo??
Desde la última entrada han vuelto a pasar mil cosas. Aprendimos el significado de ‘Ni Hao’ por Shanghái y alrededores con Madero y su prole. El viaje fue una pasada y aprendimos que comer ostras tiene su riesgo para el estómago. Menos mal que sólo las tomamos los más lerdos del grupo y ya para el final del viaje. A la vuelta, curro recuperación y fiestas, como siempre. El otro día, volviendo del Doris hacia la parada de taxis con Markku un grupo de 5 nos dijo algo que a Markku no le gustó y éste se iba a por ellos. En 5 segundos hice una evaluación de la situación: 5 contra 2, y uno de los 2 sereno (aún tenía el estomago mal de las ostras y no había tomado más que agüitas y cocacolas). Parecería que el estar sereno proporciona alguna ventaja competitiva en estas situaciones, pero la experiencia dice que siempre que en alguna situación puede haber moratones, se los lleva el menos borracho. Así que convencí a mi amigo de hacer oídos sordos y los 7 nos volvimos sanos a casa.
También hemos celebrado cumpleaños a mansalva, entre ellos el del mismo Markku el viernes en una sauna megacool con piscina, y el de Rodrigo el sábado.
Y cuando ya creíamos que la primavera había venido para instalarse definitivamente este año, el sábado por la noche empiezan a caer unos copos del copón. El domingo apareció todo blanco de nuevo, pero con la mezcla de temperaturas, el resultado fue el que veis en las fotos. La nieve se iba derritiendo en los árboles, pero bajó la temperatura y el agua se congeló, haciendo de las ramas unas bonitas piezas de cristal. Lástima que la segunda foto no recoja la belleza del reflejo del sol en las ramas del árbol de enfrente de mi ventana. Cuando el sol lo mecía, los reflejos iban cambiando, como el reflejo del sol en la superficie del mar.
El cambio de una 'r' por una 's' lo convertía en 'Cuidado con el cerdo.' Creería el autor de la gamberrada que íbamos a coger este autobús después de la fiesta de anoche en casa de Ingo? La advertencia sería en vano, porque acabamos bajando en taxi, aunque también en el taxi nos comportamos de manera bastante cerda. La mezcla de albóndigas caseras de Ingo y el Finlandia del Po acabaron con nosotros... Incluso le dimos matarile al pobre Mono y nos fuimos todos al Doris!
Al principio iba bien pegadito a la orilla, pero al llegar al sitio al que suelo nadar en verano, tenía que decidir si cruzar por todo el lago, ya que ir bordeando la orilla sería una paliza. Era cruzar el lago de la misma manera que lo cruzo a nado en verano, solo que por encima, sobre un hielo del que no me fíaba nada. En esta entrada podéis ver la parte ancha de lago que tenía que cruzar, unos 350 metros. Para infundirme más valor, recordé que me había dejado el móvil en casa. En el lago no se veía ni un alma y las huellas de los otros esquiadores iban en otra dirección que a mi no me servía. De todas maneras, había otra huella, algo más antigua y casi borrada, que sí que iba en la dirección en la que yo iba, así que, como dicen por ahí, de perdidos al río... Me quité el MP3 para oír cómo cruje un lago antes de engullirte para escupirte después del deshielo y me puse a esquiar como alma que lleva el diablo. Justo en mitad del lago, el hielo empezó a hacer ruidos extraños. Fue entonces cuando reparé en un detalle extraño de la huella que seguía: era sólo UNA marca en la nieve. Cuál es la probabilidad de que un esquiador cojo, si es que existen, hubiese cruzado mi lago? Con un mal presentimiento examiné más de cerca 'huella' para descubrir que realmente se trataba de un corte en el hielo. La enorme masa de hielo se había partido en algún día de estos de más calor y el pequeño desnivel de uno o dos cms. entre las dos placas con la nieve posterior lo hacían parecer una huella de esquiador de una pierna. Las pulsaciones se me fueron de madre y cuando por fin llegué a mi orilla, ya algo más alejado de la huella que seguía, me temblaban las piernas como un flan.
Igual el hielo realmente aguantaba un camión, pero yo lo viví como en las mejores pelis de terror. En la foto de la izquierda se pueden ver mis marcas de esquí superpuestas a unas pisadas al borde del lago que me dieron la tranquilidad de saber que había llegado a buen fin.
Yo sólo había esquiado unas siete u ocho veces al estilo libre, y como mucho 8 kms. Hasta la misma mañana de ayer me lo estuve pensando, pero al final me lancé. Me aconsejaron comer y beber como una mala bestia para no morir en el camino. El resultado fue que antes de empezar a esquíar tuve que ir detrás de un árbol como 5 veces en una hora.
En la boca tengo la medalla que nos dieron a todos los participantes. A los que habíamos participado en los 45 kms. nos dieron media medalla, porque la esquiada de los machotes es el doble. Luego nos fuimos a una sauna que habían alquilado unos amigos de Thorsten, a quienes la empresa pagaba todo. Su novia había hecho comida para todos, y la cerveza entraba como agua. Con la boca pequeña propuse un Doris, pero menos mal que nadie se animó. Imagino las escaleras del Doris y me da escalofríos pensar lo que me harían los gemelos.
Para acabar, y como estamos en elecciones y voy a enviar mi voto por correo hoy, os mando una reflexión de JP, pinchad aquí. Leedlo, pensad y si seguís votando por alguno de los 2 grandes, o no habéis leído o no habéis pensado.