8.11.07

Tantas cosas...

Hoy Finlandia se ha levantado así:
Las banderas ondeaban a media asta, ni el viento soplaba para levantarlas. Un desequilibrado decidió ayer liarse a tiros en la escuela en la que finalizaba sus estudios, a unos 60 kms. de Helsinki. El desgraciado se cargó a 7 u 8 personas antes de dispararse a si mismo. Por qué esta gente no invierte el orden y se dispara a sí mismos primero? Sinceramente, creo que este tipo de cosas no se pueden prevenir. Estadísticamente, hay un número de chalados por cada tantos habitantes, y alguna vez se dan las condiciones para que estos estallen y se lleven por delante a gente que tuvo la mala suerte de andar cerca. Ya os hablé de lo duro que es Noviembre en Finlandia. Espero que se acaben aquí las depresiones y sus efectos. Curiosamente mis amigos finlandeses no comentaban la noticia, a pesar de ser portada de todos los medios. Algún que otro comentario aislado, pero nada más. Parecía que querían olvidarlo rápidamente.
En cuanto al día a día, voy a ver si recuerdo lo que he hecho desde la semana pasada, porque hoy en Kung Fu nos hemos puesto por primera vez los cascos y me han dejado la cabeza bien sonada.
Espero que no se hayan perdido las células grises que guardan los recuerdos. He ido dos veces a la sauna de Rajaportti: el miércoles pasado y el lunes. El miércoles todo salió bien, pillé los buses a tiempo. El lunes fue todo lo contrario. En la sauna había unos borrachuzos pegando berridos. Mientras me quitaba la ropa para entrar, salía uno de ellos para pedir perdón en nombre de sus amigos y luego volvía adentro a seguir gritando. Entre ellos había un chaval español que estaba de visita. Eran actores que habían asistido a una defensa doctoral de una chica que estudiaba las obras de teatro en las que los actores hablaban un idioma que desconocían, memorizándolo. Los actores fueron de la sauna al centro y me invitaron a que los acompañase, pero yo preferí quedarme con Claudia y Jesse en la sauna. Al salir de ella me di cuenta de que había perdido el bus. Tuve que caminar hasta el centro y el bus no saldría hasta una hora más tarde, así que fui en busca de los actores y me los encontré en un bar en el que me dijeron estarían. Estaba la recién doctorada, el joven actor español, un director de obras de teatro, un compositor y alguno más. El director había dirigido varias obras en las que los actores finlandeses hablaban español y uno de los actores me hizo una demostración. Me moría de risa. Parecía que había salido de 'Alatriste,' y no tenía ni papa de lo que decía. El compositor, un tal Jouni Kaipainen, me comentaba todo campechano lo apenado que estaba de no haber podido ir a la defensa del doctorado porque había tenido que cuidar de sus hijos. Luego le recitó a la doctora un poema de Uuno Kailas y me habló de ciertas coincidencias de la vida de este poeta con la de García Lorca. Pasaría esto en España, que un compositor con su entrada cool en la wikipedia se rebajase a hablar con un tío peludo que acaba de salir en chandal de la sauna? Esta gente iba a por todas, pero yo me retiré en mi autobús nocturno para descansar.
El viernes fui con Ingo a una fiesta en casa de la novia de un chaval español que vive aquí en Tampere, Rodrigo. El enorme piso estaba en el centro de Tampere y en él viven 5 chicas que una o dos veces al año se ponen de acuerdo para hacer una fiesta entre todas. El tema de la noche, con Halloween de por medio, era la muerte. Se suponía que era una fiesta de disfraces, pero muy pocos iban disfrazados. Yo iba prevenido con mi vestimenta papal. Ingo no llevaba ni disfraz ni alegría, está un poco tristón últimamente. Noviembre, ya se sabe... En la fiesta había algunos conocidos y conocí a otros españoles (más aún) y a un argentino. Creí que le cogería manía desde el principio, pero es un tipo encantador y nos echamos buenas risas desde que le conocí. A eso de la 1, mi disfraz me pareció demasiado light y me hicieron un tuneado facial:
Con este maquillaje fui al Doris, aunque solo quedaba una hora de noche. Después, vuelta a la casa de la fiesta, con Kurt que se las veía muy felices con una chica, pero al final nada. En la casa aún había mucha gente y allí aguantamos hasta las 5:30. Como yo no tengo de eso que usan las mujeres para desmaquillarse, estuve 2 días con los ojos con sus rayas negras por dentro. No veáis el éxito en el gimnasio el domingo.
Y el sábado, el único día con sol en un buen tiempo, amaneció nevado y aproveché para ir a correr con mi recién recuperado reproductor de MP3. Mientras yo corría alrededor del lago, una señora se metía en él a nadar, sin sauna ni nada. Temperatura ambiente de -2 grados, el agua a unos 6 o 7. Y tan tranquila. Tendré que probar yo también...
Feliz fin de semana!
T

3.11.07

3.11.1999

Yuhuu, hoy (en 2007), después de ser ayer 'San' Tobias según el 'santoral' finlandés ha amanecido nevado! Realmente fue el día del nombre Tobias, porque aquí no se sigue lo de los santos.

3.11.1999


Buenas y oscuras tardes a estas horas en estas latitudes, pero no todo es tan negro como lo pintan, no señor. Hoy ha hecho un día fabuloso, pero vayamos por partes, que antes de hoy fue ayer.

Ayer no recuerdo mucho de lo que pasó durante el día, probablemente porque no haya pasado nada interesante, pero por la noche hubo, de nuevo, cena gloriosa. En este caso nos invitaron a cenar más o menos voluntariamente (el día anterior un delegado fue a pedir que nos invitasen a la cena) en casa de Raquel y Valerie, unas chiquillas que estudian en Graná. El delegado no se contentó con autoinvitarse, sino que puso como condición sine qua non que pudiesen asistir sus compañeros de piso y en total fuimos cuatro en la cena. Así cenamos una sopita de verduras y luego carne al horno. Alex, mi ruso, tiene un verdadero don: el de manejar cuchillos. Le deberían haber cogido a él para la escena del tío que va clavando su navaja entre los dedos a toda velocidad, solo que después tendría que hacer la del mechero de Hitchcock, en la que el que perdía una apuesta, perdía un dedo... El día de los disfraces, se cortó con el cutter, ayer se cortó con un cuchillo enorme. Ahora comprendo porqué le regalaron la maquinilla de afeitar eléctrica. El caso es que al final nos acabamos riendo. Alex me contagia su risa y no recuerdo lo que pasaba, pero cuando se puso a reír, creí que me moría. Acabe llorando como una magdalena. Al final, casi también lloro de la emoción, ya que de postre, Valerie había preparado unas natillas deliciosas, con galleta por encima y todo. Como José se fue antes de tiempo, nos ventilamos la suya Marcos y yo, eso sí, mientras comíamos guardábamos silencio en recuerdo de José.

Al acostarme conseguí acabarme el libro que me estaba leyendo.

De pronto me encontraba atado y mi cuerpo se acercaba a la sierra giratoria. VROOOOAAAMMMM!!! El estruendo se hacía cada vez más fuerte y por mucho que tensaba mis músculos, no conseguía liberarme de mi trampa mortal. Serían mis últimos momentos? Los ojos se me desorbitaban, el vello se me erizaba, el corazón latía como un tambor: POMPOM POMPOM pom pom, POMPOMPOMPOOOOOMMMMM. De repente, alzo la mirada y veo, entre legañas, a Alex, que había aporreado la puerta: "Good morning, Tóbias (asi es como él pronuncia mi nombre)" "Einh?" "You told me to wake you up at 8" "Oh, thanks!" VROOOAAAMMM. Pues no estaban los cachondos de los obreros taladrando las paredes antes de las ocho de la mañana? Perros. Si los pillo les hago el agujero para los pendientes con la taladradora. Mientras regreso al mundo de los vivos con el ceño fruncido por el mal despertar, tengo una visión. En mi armario veo reflejados unos rayos solares. Seguía soñando? No, era realidad, este día se había levantado despejado. La verdad es que se valora el sol cuando no se tiene. Cambia totalmente el ánimo, se va por la calle sonriendo, aunque también ayuda que el suelo está mojado y el reflejo del sol te da directamente a los ojos... El caso es que he tenido que ir a la ciudad y cuando andaba por la calle me entraban ganas de cantar y gritar. Preparaos para cuando llegue a España... En cuanto el avión pase las nubes, me marco un zapateado en la clase turista.

Y esta noche vuelve a haber sauna. La intención es ir tarde y aguantar allí como leones, hasta las 3 o así, ya que el autobús sale a las de la madrugada. Vamos a salir de la sauna hechos unos palos secos.

Y ahora me voy que me acaba llamar Alex con la voz temblorosa por el hambre, así que no le voy a hacer esperar más.

Muchos besos,

Tobias

1.11.07

1.11.1999

A ver si soy capaz de concentrarme un poco y comentar los acontecimientos del fin de semana.

Lo que más llevo haciendo es leer. Es que estoy viciado con "Los pilares de la tierra" y no hay manera de dejarlo. Llegue a casa a la hora que llegue, me tiro un bueno rato luego leyendo en la cama. Y claro, la mañana que sigue, levantarse es un horror.

Ahora mismo me he vuelto a desconcentrar porque me he puesto la música de Benny Hill y como es tan animada, me apetece correr haciendo eses por la habitación perseguido de cientos de personajes que nunca me alcanzan. Pero sigamos con el fin de semana. El viernes jugué por primera vez al floorball, parecido al hockey, pero finlandés (tiene un nombre en finés, pero se me ha olvidado). En mi equipo, todo internacionales y dos no habíamos jugado nunca, pero acabamos ganando varios partidos. Es muy activo este deporte, y como no, se juega en el bunker de la Uni. También el viernes había dos fiestas, un cumpleaños de una polaca y dos amigos y otra fiesta paralela, también organizada por una polaca en mi edificio. Tomamos la salomónica decisión de ir a las dos, empezando por el cumpleaños. Se celebraba en las aulas de arquitectura, con eso de que podemos acceder a la universidad a cualquier hora, algunos aprovechan algunas salas para montar juergas. La verdad es que todo estuvo controlado en todo momento y después quedó todo como los chorros del oro. Tendré que proponerle a los de mi escuela que nos den acceso, a ver que me dicen... El caso es que a las 11 nos íbamos a la fiesta de mi edificio los arquitectos, Loren y yo (habiéndonos anunciado a las 9). De pronto, aún en la f. del cumpleaños, José me grita "Corre, corre!" Sin saber porqué, comienzo a correr junto a él. "Por qué?" "La gorda, la gorda, que viene la gorda!!!" Mientras me entra la risa histérica nos adelanta Marcos, que se había enterado de lo que iba la historia: La mujer más pesada del mundo se quería venir con nosotros, sin saber ni siquiera a dónde íbamos. La jugada nos hubiese salido redonda si no hubiese cazado a Loren, (el pobre no puede correr, porque está lesionado tobillarmente, por cierto, ahora escucho la canción de "El negro no puede"). El caso es que se nos acopló a la fiesta, que resultó estar bastante matadita, pero había cosas de comer y como en este país siempre se come mucho aguantamos bastante. Estuvimos un rato, se fue la plasta, y al final nos regresamos al declive de la fiesta del cumpleaños. Una pena, pero nos lo pasamos bien incluso en los últimos momentos del cumpleaños.

El sábado tuve gimnasio, pero me dediqué a charlar con un Polaco, así que nada de ejercicios. Por la tarde nos metimos una sauna entre pecho y espalda, superando en aguante a dos finlandeses. Ya no hay quien nos pare, a partir de mañana me llamáis Tobikkas Hiddalggen. La gloria fue para la noche. Se celebraba el cumpleaños de Amelia, TeleKanaria y el de Marcos, aunque a Marcos le queden aún bastantes primaveras hasta que alcance la edad de la primera. El caso es que como estamos en fechas de Halloween, se decidió que la fiesta iba a ser de disfraces, a ser posible terroríficos, MHUAHUAHUAAAAHUAAAAA!!!!! Los arquitectos, Hugo que es otro arquitecto francés, nuestro ruso Alex y yo tomamos una decisión ingenieril. Seríamos las momias de la dinastía Kol-Hog-Ar Skot-Tex. Con varios rollos de papel higiénico, celo y un cutter nos fuimos al edificio de la fiesta y nos pusimos manos a la obra (está sonando la música de McGyver). Casi 45 minutos estuvimos enrollandonos en el papel. El que mejor salió fue Hugo, ya que era el primero y le vestíamos los cuatro. Todo esto sucedía en el descansillo del primer piso y la gente de ese piso que salía se nos quedaba mirando asombrada. Muchas risas. Según iban quedando listas las momias, su movimiento se ralentecía como el de las momias de las películas a causa de la precaución de no romper el disfraz. José y yo nos automomificamos casi, pero por fin tuvimos nuestra aparición estelar, un pie detrás de otro. Marcos con sus gafas de sol y Alex con su gorra y unas manchas de sangre verdadera, ya que se había cortado con el cutter. En la fiesta había de todo. Gente sin disfrazarse, gente con disfraces buenísimos, gente disfrazada de ??? También había de todo de comer, una empanada de primera. Fue de gran utilidad nuestro disfraz, ya que la comida era de mano y las momias nos podíamos limpiar en nosotros mismos. Conocí a dos Telekos de Madrid en persona, porque de oídas o de mailes ya los conocía: Angel Lopez y Carlos Crespo. Carlos iba con una túnica y unas gafas de calabazas de Halloween, está bien que los telekos que exportamos no sean del formato estándar toñaca (preguntar a Leti por una definición de esta palabra, pero solo por su sonido creo que se puede deducir). No puedo contar toda la fiesta, porque en las dos horas que estuvimos hubo muchas detalles graciosos, la entrega de regalos, el feliz cumpleaños en múltiples idiomas, etc. El caso es que nos escindimos un grupo de siete para ir al Doris, el bar "alternativo" de aquí. Dando botes hasta las 3 y media por dos veces (ya que como había cambio de horario, alargaron el tiempo de apertura del bar). Del grupo desaparecieron dos, con cosas mejores que hacer, pero se incorporaron Amelia y Carlos Crespo, así que recuperamos la integridad perdida. Lo que más ilusión me hizo fue saber que a la niñita de cumpleaños le han regalado un osito de peluche que se llama... Como se llama, eh? Qué creéis? Pués no me hace gracia. Carlos lo usaba para hablar con los finlandeses y aunque él llamaba Marta al osito de peluche, acabó cuajando el Tóbias y cada vez que oía mi nombre y me giraba expectante, descubría decepcionado que era el oso el aclamado.

Al final, a la cama a las tantas. Hoy domingo ha sido un día del señor, relajado a excepción del partido de futbol. Hoy también llegamos tarde, pero como esta vez no había ni pelota ni porterías, no pasó nada. Por suerte pudimos arreglarlo y jugamos. Acabamos de ver Ronin y mientras escribo esto al son de "Don Pepito y Don José" me estoy dando cuenta que esto va a ser peor que leerse el libro de álgebra de primero, así que no me enrollo más y me voy a la camita a dormir.

Muchos abrazos y besos.

Tobias


El juego se llama Salibandy o Sähly en finés.
Las fotos son de Loren, creo.

Marraskuu...

Estamos entrando en la temporada más dura del año en Finlandia. Noviembre (Marraskuu, el mes de marras) es el mes más terrible de todos. Los días se acortan, las temperaturas bajan y no para de llover. La oscuridad lo engulle todo, hasta la luz. Aun con las luces largas de los coches cuesta ver en las carreteras con poca iluminación, los haces de los faros desaparecen a poca distancia del parachoques delantero. Las almas en pena aprovechan la oscuridad para atormentar a los vivos. He podido tomar la siguiente imagen al pie de mi cama con mi cámara al máximo tiempo de exposición. Ojo a la mirada perdida, a las cuencas vacías de los ojos. Así no me extraña que me cueste conciliar el sueño.

A pesar de estos entes, la vida sigue y las agendas no se aligeran. El miércoles pasado tuve un bastante mal día. En el squash Jarkko me empezó paliceando y casi sufro un desmayo, por falta de líquido. Irse a hacer un deporte de muchos sudores sin haber bebido nada en todo el día es cuando menos de idiotas. La tarde no hizo más que empeorar y pasé un par de días como perdido. El viernes, con el sueño acumulado y sin nada que hacer, decidí meterme en la cama temprano, a las 21. Pero se me venía el techo encima y bajé con el único que nunca me falla (es decir, yo mismo) al centro a tomar una cerveza. Menos mal que siempre hay alguien en el centro que conoces de algo y con ganas de hablar. Acabé con Vinod (el Gandhi de la serdés) y su secuaces en una international party de pre-halloween organizada por DJ Cliff, como en los viejos tiempos. Hasta la música era la misma que bailábamos en el Café Europa cuando llegamos aquí. Cliff me sacó un güisqui, cosa harto extraña en Finlandia, ya que las bebidas alcohólicas están muy controladas. Valió la pena bajar, aunque luego volviese a la una y poco.
El sábado, después de nadar, fuimos al centro, a despedir a la Golfa, que ya se ha ido a España a acabar de empollar. Es posible que la próxima vez que la vea no tenga ya barriga y sí una hermosa niña en sus brazos. Después de la cena en el Esperanza, de esos que te ponen platos grandes y raciones pequeñas, nos pasamos por el Henry's Pub a pasar la comida. Madre mía, vaya pandilla de zombies habitaban ese lugar esa noche. Todos en busca de carne humana, en cualquier estado de conservación. A mi me sacó a bailar un grupo de cuarentonas y no aguanté ni media canción. Me fui corriendo a buscar refugio entre el Polla y su novia. A la cerveza, cada uno a su casa, Dios en la de todos y Tobías al Doris. 'Me vuelvo en el bus de la una,' me dije. El Doris estaba bastante bien y pinchaba un amigo y al poco me encontré a otro amigo con su novia. 'Me vuelvo en el bus de las dos,' me corregí. El Doris se llenaba de chicas guapas. 'Me vuelvo en el bus de las 3:40, por lo menos no me quedo hasta el final, ya que al cambiar la hora, alargan el horario de apertura en una hora esa noche,' me autoconvencí. Las chicas guapas del Doris hablan conmigo, bailan, me hacen caso. 'A tomar por saco los autobuses!' Cuando todo iba de viento en popa, me giré y allí estaba ... ELLA. Pequeña, rechoncha, con una sonrisa JackNicholsoniana. Habíamos charlado una vez antes y comenzó a contarme cosas. Intenté escapar, en busca de las razones que me habían hecho ignorar los autobuses, pero fue en vano, no había escapatoria. Fui enfrentado a las técnicas de seducción para principiantes que usamos los hombres cuando aún no estamos borrachos del todo y me entraron ganas de llorar. Cuando exprimió la última gota de esperanza que quedaba dentro de mi, me despedí del DJ y apliqué el famoso truco de 'salgo un momento a pillar tabaco,' también conocido como 'id yendo, nosotros vamos un momento al Ale Pubi,' y desaparecí. Tardé casi una hora en respirar tranquilo, los buses nocturnos iban llenos y no paraban. Las colas del taxi no avanzaban. En fin, algo bueno saqué de todo, me encontré un billete de 10€ tirado en el suelo.
Domingo de purificación y regeneración en la sauna de Kauppi. Había una pandilla de alemanotes de pueblo que estaba de vacaciones y había decidido probar la sauna. Entre ellos, un Hans Bratwurst bien cebón y blanquecino, con el pelo pincho rubio, no dejaba de levantar la mano y comentar la diferencia de temperatura tan grande entre su palma y sus piernas. Lo bueno fue cuando lo repitió de pié, todo estirado. Cualquiera que no entendiese alemán (la mayoría en la sauna) veían al Salchichoten haciendo el saludo nazi en medio de una sauna finlandesa...
El lunes fue de relax después del Kung Fu, charlando con mi profe hasta las tantas y ayer tuvimos cena gloriosa en Mako's place. Las cenas del Mono están subiendo mucho de nivel, al menos si el criterio es el que siguen los restaurantes cool: platos semi-vacíos. Las fuerzas no fueron suficientes para el Doris. Y hace un rato que he vuelto de la sauna de Rajaportti, de una sauna relámpago con Claudia y Jesse.
Estoy muy feliz de poder contar con esos 'Grandes.' Sabios y ante todo amigos, me han hecho ver el limitado alcance de mi mal trago de la semana pasada y han compartido su cariño conmigo. Mientras yo me quejaba de 'pequeñeces remediables' una buena amiga de aquí perdía a su hermano adolescente. Esto sí es irremediable. No se debe perder la perspectiva de la vida y de la importancia y el significado de las cosas que pasan en ella. Un abrazo muy fuerte para nuestra amiga. Y a todos vosotros: os quiero!
T

28.10.07

27 y 28.10.1999

27.10.99

La verdad es que no pensaba escribir tan pronto, pero como empiezo a temer por mi integridad neuronal y por el almacenamiento en memoria de mis vivencias, voy a contar estos dos días, que tampoco han estado nada mal. Antes de nada, le dedico un recuerdo solemne al maestro Antonio, de quien me acordé el lunes. Resulta que una chiquita se pasó toda la noche del Domingo al Lunes estudiando para un examen que tenía el lunes y al final va y se queda sobada. Y claro, me tuve que acordar del famoso examen del que el maestro no sabía si comenzaba a las 9 o a las 10 de la mañana, con lo que resolvió ir a la escuela a las 9:30. Esa es la mejor forma de compaginar el sueño y los exámenes...

Sigamos. Ya empiezo a recordar vagamente el lunes. Fue una fecha señalada por ser el cumpleaños de Marcos, mi compañero de piso arquitecto. Para celebrarlo quisimos comprar una botellita de cava, pero a la hora de ir a buscarlo, la tienda que monopoliza la venta de alcohol ya había cerrado, así que nos conformamos con una tartita de bayas. Así que después de un ratito en el gimnasio mirando a las musarañas, nos metimos el salmón que sobró del día anterior entre pecho y espalda y tuvimos una pequeña celebración en familia: Marcos, Jose, Hugo, Alex y yo. Nos tiramos hablando hasta las tantas y acabamos rapiditos en la cama.

Atención, se interrumpe la programación habitual para informar de que está saliendo el sol, acontecimiento totalmente insólito en este lugar. Estoy por dejar esto colgado y ver si me pillo algún rayito solar.

El martes fue gracioso, con una clase de francés en la que no me salían las palabras (estaba dormido y un poco aburrido). Después vino la comida. Esperando encontrarme la historia de siempre, cual es mi sorpresa al ver que había paella. Habría diversificado su negocio Scaty después de que rescindieran su contrato con la cafetería de Teleko? Venciendo mi escepticismo se dije al queso de burgos que servía que quería Paella, a lo que me respondió algo como "Houngh". Mi corta experiencia en este país me hizo deducir que realmente quería decir "Einh?" (es que ni para preguntar cambian la entonación). Le señalé con el dedo lo que quería comer y me dijo "Ah, páela" "Si, majo, eso mismo" En contra de la opinión de otro chaval me pareció que estaba bastante pasable. Por cierto, hoy me he fijado en que los cristales detrás de los que se encuentra la comida son tintados, no sé por qué será, como para fiarte de lo que te ponen.

Después del arduo día de trabajo, nos dimos cuenta de que para seguir sobreviviendo nos haría falta seguir comiendo y de que nuestra despensa había tocado fondo. A hacer la compra. A mi se me ocurrió la machada de ir corriendo al Prisma, un centro comercial a unos 5 o 6 km (calculo como mucho). Animoso le dí mis cosas a Marcos, que iría en bus y solo me quedé con el bonobus, por si me perdía, ya que eran las 8 de la tarde y el sol hacía ya mucho que había dado paso a la noche oscura. Me puse a correr, sintiéndome muy contento ya que no hacía nada de frío. Tampoco llovía, pero había tal humedad en el ambiente que era como si estuvieses debajo de un calabobos. El camino era muy bonito, paralelo a la carretera y discurría entre árboles altos. El problema es que había muy poca visibilidad, a 400 metros no se veía nada, solo si había una luz, podías ver que ésta estaba allí. Y pasó lo que tenía que pasar. En un meandro del camino en el que se separaba un poco de la carretera que yo

tenía que seguir me perdí.

Traté de orientarme, pero no había luna y las luces de las carreteras ya no me servían de ayuda, ya que no sabía si se trataba de la mía o de otra. En cuanto vi a alguien le pregunté y me indicó que tenía que volver sobre mis pasos una cierta distancia y luego doblar a la izq. en el cruce siguiente. Así lo hice y cuando vi ante mi la carretera, no esperé al cruce y acorté campo a través con la buena fortuna de atinarles a todos los charcos justo en el centro y acabar criando renacuajos en los calcetines. Además, como había vegetación alta se me mojaron las piernas. Pero por lo menos estaba en el buen camino. Y el supermercado que no aparece. Pero, estaba en el buen camino? Un rato más tarde me paro a preguntar y efectivamente, NO estaba en el buen camino. Tenía que retroceder otra vez cosa de un km y luego volver a tirar a la izquierda, dando un giro de casi 300 grados (una especie de V invertida) y correr otros 3 o 4 km. Me pregunté si podría atajar campo a través. Menos mal que había aprendido la lección, ya que de haber acortado se me hubiesen vuelto a mojar los pies, esta vez a la altura de las orejas. Resulta que entre mi y mi carretera había un lago que me impedía ir por el camino más corto.

Al final llegué 10 minutos antes del cierre, menos mal que Marcos ya había comprado casi todo lo necesario, pero acabamos siendo los últimos en salir del centro comercial. Por si fuera poco lo que corrí, no nos llegaba el dinero y tuve que correr hasta el cajero para sacar más dinero. Menos mal que en casa nos tenían preparada la cenita, que nos metimos gustosa pero aceleradamente para poder ir a ver Scream, una película supuestamente de miedo. El peor momento para mi fue uno en el que se ponía tensa la situación y de pronto noto algo en el bolsillo. AAAHHH!! Qué era eso? Era el teléfono, que vibraba porque estaba recibiendo una llamada. Vaya momento para llamar, pero bueno, luego me alegré de que me hubiesen llamado.

Y hoy he ido a la piscina a ahogarme un rato y a meterme un poco a la sauna. Esta vez había un vejete considerado que solo echaba dos cazos de agua cada vez, pero cuando yo me fui, oi antes de cerrar la puerta tras de mí como empezaba a echar cazos y cazos y cazos. Me alegré de verle salir 5 minutos después. Y como me siento gordete, esta noche hay otra sauna, en la Uni. Parece ser que es la presentación en sociedad de los nuevos ingenieros electrónicos y se celebra una sauna multitudinaria para ingenieros (Tekkarisauna). Ya os contaré que tal. Por cierto, me he comprado un mono de esos que usan para no manchar la ropa en las fiestas y el de mi carrera es negro. Parezco un deshollinador. A ver si se me aparece Mary Poppins la próxima vez que me lo ponga.

Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las???

Muchos besos


Tobias


28.10.99

Buenos días nos de Dios!

Me temo que me veo de nuevo arrastrado a la vorágine fiestera y a las 4 o 5 horas de sueño por noche. De hecho, voy a retomar las palabras que tanto resonaron en Toulouse: La palmo!

El caso es que tras un miércoles sin sobresaltos y con un revuelto de champiñones, se presentó la posibilidad ya anunciada, creo, de ir a la Sauna de Ingenieros. Nunca había ido antes, así que me dije: "Si te tiras una semana y más sin ir a la Sauna, puedes ir dos veces en el mismo día." Ya había ido por la mañana en la piscina. El caso es que tras un breve paseo por un atajo atravesando el bosque, a la luz de la luna y las estrellas, llegamos a la sauna. Era una construcción preparada para montar fiestorros, con la sauna como anexo a una sala que hacía las funciones de bar, con su barra, su música, chimenea, etc...

La fiesta la organizaba una especie de hermandad de una de las carreras, con lo que había muchísimos Finlandeses. Después de un rato de charla, nos metimos a la sauna. Curiosa experiencia, una veintena de personas apretada en porretas en la sauna y cantando canciones en Finés. Estaba gracioso, mucha gente entraba con su cerveza e incluso había una neverita dentro de la sauna, todo muy profesional. También había estudiantes internacionales y algunas chicas, y era gracioso ver cómo aumentaba la cantidad de gente en la sauna cuando entraba una de ellas. Gumias. La rutina era: Ducha, meterse en la sauna, berrear un poco, ya que la letra de las canciones sigue siendo un misterio, aunque, como en las iglesias, tenían librillos con las canciones de las saunas. Muy profesional. Luego aguantar al pesado de turno que caldeaba el ambiente echando agua en las piedras calientes, charlar un rato con el que estaba al lado y al final, salir al porche de madera, protegidos sólamente por una toallita (anoche ha helado) Lo peor era el suelo que se mojaba con nuestra humedad y luego se quedaba frío frío, pero al principio no sientes el frío en el cuerpo. Es muy gracioso, según sales, empiezas a echar humo por todos los lados, parece una autoinmolación, una autoevaporación. En este último paso descubrí que debía haberme probado la toalla antes de ir a la sauna, ya que recogí calificativos como "centurión" o "Tarzán" (de los españoles, a los Finlandeses les da igual como vayas). La verdad es que era pequeña la toalla, en sus dos dimensiones. Me la podía ceñir, pero iba enseñando jamón, como con las faldas de los modistas. Pero bueno, después de estar desnudos en la sauna, a quién le importa que asome un poco de pierna? Pues este ciclo se repetía varias veces, en mi caso durante un par de horas casi. Se podrán preguntar "qué monótono, no?" Pero no, a pesar de ser esa la rutina preestablecida, a cada ciclo cambiaban un poco las cosas. La gente iba cada vez más bebida y de pronto los Finlandeses, además de berrear canciones, se ponían a contarte historias. Había un finlandés delgado, con cara de loco poseso y con ojos azules claros que se puso a contar sus aventuras en la expo de Sevilla. Lógicamente no era capaz de encadenar dos frases seguidas y se autocalificaba de loco, pero era curioso hablar con él, hasta que le dijo a un amigo que él odiaba a los extranjeros, con esa mirada de endiablado... También estaba el primo de Fozzie, el oso de los teleñecos (muppets), contando acerca de los usos saunísticos relativos al bebercio. Al final, con tanta confianza, llegué a salir a la terraza sin toalla, pero me di cuenta al instante y rápidamente subsané ese error.

Acabamos acostándonos a las 3.

Ya no sé que más contar, porque me está entrando el sueño.

Un abrazo

Tobias

25.10.07

25.10.1999


Estoy en la habitación de mi ruso, en su ordenador, escribiendo este documento de texto para luego en la oficina meterlo en los e-mailes. Sentado frente a la ventana me he marcado unas buenas risas, ya que las ventanas que dan hacia el Oeste, también dan al patio de una guardería de enanos de unos 3 a 5 años y son la monda. Parecen reproducciones a escala del muñequito de Michelín, ya que los abrigan como debe ser para el frío que hace aquí (acabo de descubrir que me habitación es la única que tiene termómetro en el exterior, aunque no sirva de mucho, ya que se ha quedado inmovilizado a 1 grado). A los chiquitines les ponen unos pasamontañas multicolor con dos bolitas haciendo las funciones de cuernos y van tan empaquetados que no pueden juntar los brazos al cuerpo. Ahora imagínense a 30 seres como esos correteando, saltándose vallas, escalando columpios y haciéndose perrerías. Los más graciosos son los que se quedan en blanco, mirando a un sitio, como sin comprender, y se quedan impasibles durante 2 o 3 minutos hasta que alguien pasa corriendo lo suficientemente cerca como para despertarles de su trance y vuelven a la actividad, como si no hubiese pasado nada. Es mejor esto que el cine.

Hablando de cine, el otro día vimos Airbag, made in Spain, y nos reunimos unos 20 spanish talking people. Estuvo glorioso y creo que me fijé en muchas cosas en las que las anteriores veces no me había fijado y no me fijaría en España por darlas por supuesto, pero ya solamente la luz y el sol llamaban la atención. Ahora mismo casi no veo un edificio que está a 300 metros ya que se lo traga la bruma.

El viernes se fue una expedición al barco del Amor, una especie de crucero que sale de las aguas territoriales Finlandesas para que la gente pueda comprar en el DutyFree todos los litros de alcohol que necesite y de paso festear durante toda la noche en el barco. Estadísticas:

Fueron 7 y regresaron 5. Los otros 2 fueron hechos prisioneros de guerra y liberados un par de días más tarde.

Fueron 7 y encontraron el amor o algún sucedáneo 4.

Fueron 7 y encontraron el amor o algún sucedáneo 6 o más veces.

Fueron 7 y durmieron en conjunto 10 horas.

etc.

Mientras me lo contaban me daba un poco de pena el no haber ido, pero tampoco respondía totalmente a mis necesidades, así que yo el viernes tuve un fantástico plan en mi cama, leyendo "Los Pilares de la Tierra". El sábado amaneció fantástico, con sol y todo, pero hay una maldición que me persigue: Cada vez que voy a comer se encapota el cielo y no puedo comer al aire libre y frío. Por la noche aún se veía la preciosa luna casi llena, pero ya al día siguiente volvieron a monopolizar el cielo las nubes. El caso es que el sábado por la noche hubo un cumpleaños, con Ritmo Vuelta, Tombe la Chemise y "Tanze Samba mit mir (explota explota expló, explota explota mi corazón). El cumple estuvo gracioso, con mucha comida muy rica (tuve que supervisar la producción de unas tortillas de patatas y una sangría, qué os parece?). La sangría no la pude catar, ya que desapareció demasiado rápido. Al final la fiesta se prolongó casi hasta las 3, así que no hubo necesidad de ir a la ciudad en busca de las temibles colas.

El domingo por la mañana nos fuimos a desayunar a una torre de almacenamiento de agua. La verdad es que tienen un barecito muy acogedor y bonito arriba y no es demasiado caro. El tejado de la torre hacía las veces de terraza del bar y pudimos ver el paisaje a varios kilómetros a la redonda. Había incluso un catalejo, pero acostumbrado a los de España ni lo miré, porque no llevaba ya suelto, pero luego resultó ser gratis. Qué país. O te cuestan las cosas un pastón o te salen gratis. Después a comer. A las 3 y media había partido de fútbol, pero nosotros los españoles, que somos más chulos que nadie, aparecimos a las 4 y claro, ya estaban jugando 12 contra 12. Me dio pena por Alex, mi ruso, a quien le hace mucha ilusión jugar, pero que sufre las consecuencias de nuestras impuntualidades, pero resulta que el equipo formado por el resto del mundo y que se enfrentaba al combinado italiano estaba esperando a Alex (portero semiprofesional) como agua de mayo, así que al menos él pudo jugar. Los tardones nos echamos un partido paralelo de 4 contra 3 en un campito que nos improvisamos al lado.

La noche fue gloriosa, ya que invitamos a cenar a Celine y a su novio Hugo, ya que ella regresa hoy para Francia. En principio íbamos a ser 5, pero tras acoples diversos y siempre bienvenidos acabamos siendo 8. Alex y yo empezamos con los preparativos, mientras excusamos la ausencia de José que debía dar parte electrónico de sus últimas experiencias finesas. Creía que me moría haciendo la comida. Metimos en el horno un piazo (pedazo) carne de kilo y medio. Cuándo estaría hecha la carne? Dos horas era lo que calculábamos, pero en este avanzado país le pinchan a la carne con un sistema realizado con los últimos avances tecnológicos en materiales plásticos. Este artefacto bicolor, minúsculo y oculto a la vista por estar metido en el interior de la carne está programado para sentir el calor interior de la carne y ante el evento de alcanzar una temperatura especificada de antemano (65 grados, creo) cambia de forma, haciendo asomar una parte hacia el exterior de la carne. Solo le faltaba una lucecita LED que avisase intermitentemente y una grabación "La carne está en el punto óptimo para la degustación!" Pero lo mejor fue la salsa. "Alex, sabes hacer salsas para la carne?" "SI, bueno, más o menos". Empezamos a echarle de todo. No sé si caería alguna lágrima de risas mía, pero tampoco puedo desvelar el secreto de la salsa, por un lado ni me acuerdo de las perradas que le echamos a la sartén, por otro lado pueden estar leyendo algunos de los consumidores de la salsa...

Acabamos los preparativos con algo de jamón y algo de chorizo. Cuando aparece Celine con "la pesca" (pescado en su español) ya empezamos a agradecer los acoplos. Al final no hubo que hincarle el diente ni nadie que lo hubiese logrado, ya que acabamos hasta arriba. Todo bien regado con la última botella de Rioja de la despensa. Al final tuve que sacrificarme y comerme el helado de un comensal que no pudo acabarse el suyo. La cena duró al menos 2 horas y también hubo muchas risas. No parecía una despedida. Aunque claro, si despides a alguien que conoces de hace un mes, tampoco tienes muchas experiencias comunes sobre las que llorar.

Qué susto! Acabo de ver por la ventana pasar un hombre que parecía ser un punki, con una cresta verde enorme, pero era una planta que llevaba consigo, puesta de tal manera que engañaba a mi vista de lince.

Y ya no cuento más, que me voy a la Uni a hacer algo productivo.

Un fuerte abrazo!

Tobias


Algún comentario desde el presente:
La torre del agua ahora no me parece nada cara, los precios en España han subido un montón desde entonces.
La comida de la Uni sigue siendo una patata (o muchas).
El ruso sigue siendo un campeón.
Nuestra efectividad en los barcos está bajo mínimos. De hecho, los barcos ya no se acuerdan de nosotros.
Feliz fin de semana!

23.10.07

He vuelto al presente!

Con mi querida Pandora pinchándome la música a mi gusto voy a centrarme un poco en el presente, que si no va a parecer que quiero revivir el pasado. El presente ya se remonta a hace una semana. El martes pasado tuve la energía para bajar al Doris en bici. Después de una cervecita en el nuevo Dog's, temprano al Doris, no fuese a pillar cola. Dog's Home y Doris ya son como casa, siempre hay conocidos. Nada glorioso esa noche. Estuve charloteando con una amiga hasta que me dio matarile y me volví a casa a las 4 en bici con un frío que se cagaba la perra. Aún recuerdo a Walteri, que iba con traje de mago en el Doris como una cuba y se quería volver en bici sin poder subir las escaleras a la calle...
El miércoles la Golfa nos obsequió con una 'pollada,' que en golfil quiere decir pollo al vino, delicioso. La vamos a echar de menos desde el domingo, cuando se vaya a España al preparitorio. El viernes fue la Karonka de un compañero de la Uni. La Karonka es la fiesta que hace un estudiante de doctorado el día que se convierte en doctor, después de la defensa. Como estaba invitado a la Karonka, me fumé toda la defensa, dos horas y media. El oponente fue demasiado blando, porque preguntaba peras y mi colega le contestaba manzanas, pero el oponente se daba por satisfecho. Al final, doctorado al canto y cena al Palacio de Finlayson. La Karonka finlandesa es una fiesta muy formal, todo el mundo va vestido de traje, e incluso de frac, en ocasiones. La cena es en un restaurante fisnolis y después del postre los invitados se turnan en dar charlas solemnes. Primero el nuevo doctor da las gracias a todo el mundo, y luego los demás decimos lo grande que es. En esta ocasión llegamos a hablar todos y cada uno de los presentes! Aquí tenéis una foto del oponente, mi jefe, el nuevo doctor y su mujer con el hijo en preparación.
Y aquí yo con mi corbata elegante con el Doctor Yang.
Sólo había estado en una Karonka antes, la de Ari, y en ella acabamos en un bar de strip-tease, así que los 'europeos' de la fiesta nos quedamos un poco pillados cuando todo el mundo se retiró a sus casas. Tero, mi jefe y yo aún nos tomamos 2 cervezas en el Plevna, pero entonces ellos también plegaron. Yo no quise desperdiciar mi potencial añadido vestido de traje, así que fui al Dog's Home en busca de refuerzos. Allí estaba el oponente y más gente conocida. Una sidra y... el fin. Desde las 7 había tomado 2 vinos, un vaso de champán, 2 cervezas y una sidra, y estaba totalmente neutralizado. Borrachuzo perdido como un principiante! Me tuve que retirar en el bus de la una, con la corbata entre las piernas. Qué vergüenza! A la mañana siguiente el dolor de cabeza me supuso que no iba a ir a saltar con paracaídas, a pesar del frío y soleado día tan precioso que hacía y de que era el último día con saltos de este año. A otra cosa, mariposa. Nuevo plan cañero: correr en el bosque de Kauppi y luego a la Kaupin sauna. Cuando ya iba de camino, nuevo matarile, pero seguí adelante con el plan en solitario. En la sauna también había conocidos, se notan los 8 años en Tampere, y el día lo merecía. A la vuelta me compré un entercôte de ternera y una botella de Rioja el Coto, que si no me cuido yo, no me cuida nadie. Tras media botella estaba en forma para bajar con el Polla al centro a por UNA cerveza. Como era de esperar, acabamos en el bus de las 3:40, después de varias rondas en el Arturi, en el viejo Dog's Home, que sigue igual (yuhuu!) y un rato en el Gaybar Pink, con Claudia, Jesse y cía. El Polla tuvo éxito en el Pinkki, pero por suerte para él estaba su novia por ahí cerca que le sirvió de excusa.
Esa noche absorbí mucho más alcohol, pero mi estado era mucho mejor que la noche anterior. Y el domingo nada de resaca. Después de unos largos en la piscina-bunker, fuimos a ver el desenlace de la Fórmula 1 en un bar de Hervanta. Cuando ganó Kimi, creímos que se armaría la de dios, pero después de unos aplausos y un par de berridos, todo el mundo se recogió.
Ahora hay un ciclo de películas Españolas en el cine Niagara de Tampere. Está montado por la embajada española y es gratis entrar a ver las películas. Hoy tocaba la de París-Tombuctú, de Berlanga. Pobres Finlandeses, hubo al menos 5 que no pudieron acabar de ver la película. Yo me partía, con las exageraciones tan adecuadas que se hacen en la película acerca de lo que significa vivir en España. Y cuando salió Javier Gurruchaga, creí que me meaba de risa, ladies and gentlemeeeeen!
Ahora voy a ver si me meto en la cama y me duermo rápido, porque si no, empezaré a oír los cantos de sirena provenientes del Doris seduciéndome para que monte mi blanco corciclo camino al centro. Vade retro!