Arropadito en mi cama me asomo por la ventana y el cielo me obsequia con todos los colores del espectro. Desde el rojizo dorado del horizonte, por encima de las titilantes luces de Tampere, cortado por la torre de Näsinneula y la copa del árbol que tengo delante de la ventana, hasta el azul-morado en el marco superior de mi ventana, azul que evidencia el avance de la noche en un verano en retirada. Este cielo que ahora mismo es una maravilla, hace menos de 12 horas que me ha fastidiado el Erasmus. Por fin encadenamos una semana de buen tiempo, incluso algún que otro día de calor. Alguna nube, pero nada de días grises... hasta hoy. Tenía que ser precisamente hoy, cuando desde Finlandia se podía observar bastante bien el eclipse de sol sobre mediodía. Pues desde que empezó el eclipse hasta que acabó, el cielo estuvo encapotado, sin siquiera permitir ver el disco solar entre las nubes y adivinar el eclipse. Eso sí, cuando el eclipse había pasado, las nubes se levantaron...
En fin, en unas cuantas décadas tendremos otro, no hay más que esperar. Mientras tanto, hemos hecho todo lo posible para exprimir los días de sol. Por fin he tenido el valor de nadar a la otra orilla del lago al subir un poco la temperatura del agua. El lunes incluso nadé dos veces, una por el día y otra por la tarde con mi vecina la jugadora de rugby subacuático. Después de esta paliza, nos merecimos la carnaza que nos metimos en la barbacoa al borde del lago con los demás.
Hoy he vuelto a nadar, aunque en principio mi cuerpo ya no daba de sí. El martes, después de entrenar en el centro, tuve un reencuentro con el pasado y de unas cervezas pasamos al Doris hasta el cierre. Pizza, pelea de borrachas, bici-taxi hasta la fiesta post-bar. Con 4 horas de maldormir en la espalda, otra vez al centro en bici, otra vez entrenar, por la tarde partido de mi equipo de borrachos. Encima jugamos con 2 menos, con lo que corrimos el triple. La aorta me colgaba delante de la perilla. Y marcamos nuestro segundo gol del campeonato. Esa noche tenía calambres por todos los lados. Pero ayer y hoy tuve que ir a nadar de nuevo, que viendo la predicción del tiempo, parece que el verano ya quiere irse.
También hacemos barbacoas en la Uni, porque la comida del comedor, aparte de ser una vergüenza para cualquier cocinero, ha subido de precio. La semana pasada tuvimos incluso a una estrella del rap con nosotros. M.C. Луна. El miércoles cumplió 7 meses! Y como la madre no iba a ser menos, la Golfa también cumplió el domingo 'taitantos' y lo celebró con una paella en su jardín de la que sobró sólo un plato para el día siguiente
. Como véis, esto sigue aquí al 100%. Cada día hay algo, cada noche necesito más mi cama y tardo más en reencontrarme con ella. Por cierto, qué calor da el maldito portátil en las patorras. Y de nuevo se quedan en el tintero historias, como el cumple de Claudia, en el que Jesse montó unas tiendas de campaña en su jardín y su vecino casi se desmaya creyendo que éramos un campamento de gitanos (aún se puede decir gitanos sin ser tachado de xenófobo racísta reaccionario?). Por la noche el gran reencuentro con Aapo, llamado a ser el evento del verano y que se quedó en agua de borrajas. Menos mal que nos dimos la alegría de ver a Paula de SOL después de tantos años. Y la pseudosalida light del sábado. Y... y ... y...
Que buen fin de semana y que todos hagáis vuestro agosto!
Abrazos!
Que buen fin de semana y que todos hagáis vuestro agosto!
Abrazos!







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