Y de nuevo han pasado un par de semanas. En el curro estamos al 100%, el tiempo acompaña con cielo gris y lluvias sin fin. Menos mal que me pude escapar hace 2 semanas un par de días a Hamburgo y, entre otras cosas, conocer su famosa Reeperbahn de la mano de Ralfo. Más breve que el barrio rojo de Amsterdam, pero también más agresiva. Por cierto, si váis a Alemania, no pidáis chupitos de Vodka, sino de Vodka-Ahoi, fiaos de mi. Esa misma semana tuvimos además de la salida del sábado la del jueves en honor a Frio, que ha venido a Tampere a vivir.
Acerquémonos al asunto perillero. El miércoles vino una amiga de Claudia a Tampere y nos fuimos todos a la sauna de Rajaportti. Mientras conversábamos en alemán, una chica que acaba de salir de la sauna nos miraba y sonreía cuando hacíamos bromas, así que le pregunté en finés si entendía alemán. La pobre se puso roja y sacudió la cabeza negando. Varias visitas a la sauna después nos enteramos de que la chica, Elise, era una suiza de Lausanne viajando sola por Finlandia y sí que entendía alemán. Lo que la pobre no había entendido era mi parrafada en finés. A la noche siguiente quedamos con ella para tomarnos unas cervezas. Mientras Claudia y su amiga asistían a un concierto gótico, la suiza y yo hacíamos un tour de bares a la espera de que saliesen las alemanas. Intenté decir algo en francés, pero Toulouse está muy lejano y no acertaba a decir ni una frase correcta. En esto que pasamos por delante del antiguo Räpä Rällä, y tuve que soltarle mi sermón nostálgico con las aventuras del desaparecido bar. Aún con lágrimas en mis ojos entramos en el Amadeus y ... casi se me para el corazón al ver allí al cliente habitual más representativo del Räpä Rällä. Como nunca supe cómo se llamaba (hasta el jueves), lo bautizamos en su día como 'Sex Machine' por su parecido físico al personaje perilludo interpretado por Tom Savini que sale en la película 'Abierto hasta el amanecer.'
He encontrado esta foto en su página, foto que por cierto parece estar retocada, porque en otras se ve así (pinchar aquí para verla):
Sex Machine (Marko) estaba igual de tostado que en sus días raparalleros, abrazando a dos niñas. Cuando le dije su mote, se puso todo orgulloso a gritar: 'OU YEAH!! SEX MACHINE!!!' Me abrazaba a mi, se quitaba la camiseta, manoseaba a la pobre Elisa, la miraba fíjamente con las babas cayendole por la perilla... en fin, dos tazas de Finlandia para llevarse a Suiza. Entre éste y Kurt, que también pululaba por ahí, la pobre no creo que vuelva por aquí en un tiempo. Yo en cambio fui feliz esa noche.
Después de verle, estuve pensando acerca de la perilla de chivo que llevo, y como tengo la impresión de que ha dejado de crecer, he decidido hacer un barbecho y ver si vuelve con renovados bríos. Me veo cara de huevo sin ella, y ayer gasté más en el Doris, porque no tenía qué agarrar con mi mano. Espero que vuelva pronto...

Esa noche, siguiendo con el tema de la modificación corporal, comimos en Veganissimo, un restaurante vegetariano, con Markku (lo se, no tiene sentido, pero anoche mandaban las jefas hasta que se libraron de ellas). Con el hambre que tenía después del plato principal, le hinqué el diente a la última patata con tál ímpetu que me saltó un poco del incisivo superior al chocar con el tenedor. Ahora me hace un piquito al juntarse con el otro...
Y para finalizar, hoy quise sudar todos los males en la sauna de Kauppi. Cómo no, monto en mi bici y se pone a llover. Cómo no, llego a la sauna y están cerrados por reformas. Menos mal que no hay mal que por bien no venga y me metí por el bosque en busca de la sauna de Rauhaniemi. Qué bonita es esa zona del bosque y lago también, parece mentira que no la conociese casi! Sólo había ido una vez y no había vuelto dada mi preferencia por la de Kauppi, pero realmente esta sauna también está muy bien, incluso hay un trampolín si no se quiere entrar despacio en el lago. Menos mal que queda medio agosto aún, eh?
T
Acerquémonos al asunto perillero. El miércoles vino una amiga de Claudia a Tampere y nos fuimos todos a la sauna de Rajaportti. Mientras conversábamos en alemán, una chica que acaba de salir de la sauna nos miraba y sonreía cuando hacíamos bromas, así que le pregunté en finés si entendía alemán. La pobre se puso roja y sacudió la cabeza negando. Varias visitas a la sauna después nos enteramos de que la chica, Elise, era una suiza de Lausanne viajando sola por Finlandia y sí que entendía alemán. Lo que la pobre no había entendido era mi parrafada en finés. A la noche siguiente quedamos con ella para tomarnos unas cervezas. Mientras Claudia y su amiga asistían a un concierto gótico, la suiza y yo hacíamos un tour de bares a la espera de que saliesen las alemanas. Intenté decir algo en francés, pero Toulouse está muy lejano y no acertaba a decir ni una frase correcta. En esto que pasamos por delante del antiguo Räpä Rällä, y tuve que soltarle mi sermón nostálgico con las aventuras del desaparecido bar. Aún con lágrimas en mis ojos entramos en el Amadeus y ... casi se me para el corazón al ver allí al cliente habitual más representativo del Räpä Rällä. Como nunca supe cómo se llamaba (hasta el jueves), lo bautizamos en su día como 'Sex Machine' por su parecido físico al personaje perilludo interpretado por Tom Savini que sale en la película 'Abierto hasta el amanecer.'
Sex Machine (Marko) estaba igual de tostado que en sus días raparalleros, abrazando a dos niñas. Cuando le dije su mote, se puso todo orgulloso a gritar: 'OU YEAH!! SEX MACHINE!!!' Me abrazaba a mi, se quitaba la camiseta, manoseaba a la pobre Elisa, la miraba fíjamente con las babas cayendole por la perilla... en fin, dos tazas de Finlandia para llevarse a Suiza. Entre éste y Kurt, que también pululaba por ahí, la pobre no creo que vuelva por aquí en un tiempo. Yo en cambio fui feliz esa noche.
Después de verle, estuve pensando acerca de la perilla de chivo que llevo, y como tengo la impresión de que ha dejado de crecer, he decidido hacer un barbecho y ver si vuelve con renovados bríos. Me veo cara de huevo sin ella, y ayer gasté más en el Doris, porque no tenía qué agarrar con mi mano. Espero que vuelva pronto...

Esa noche, siguiendo con el tema de la modificación corporal, comimos en Veganissimo, un restaurante vegetariano, con Markku (lo se, no tiene sentido, pero anoche mandaban las jefas hasta que se libraron de ellas). Con el hambre que tenía después del plato principal, le hinqué el diente a la última patata con tál ímpetu que me saltó un poco del incisivo superior al chocar con el tenedor. Ahora me hace un piquito al juntarse con el otro...
Y para finalizar, hoy quise sudar todos los males en la sauna de Kauppi. Cómo no, monto en mi bici y se pone a llover. Cómo no, llego a la sauna y están cerrados por reformas. Menos mal que no hay mal que por bien no venga y me metí por el bosque en busca de la sauna de Rauhaniemi. Qué bonita es esa zona del bosque y lago también, parece mentira que no la conociese casi! Sólo había ido una vez y no había vuelto dada mi preferencia por la de Kauppi, pero realmente esta sauna también está muy bien, incluso hay un trampolín si no se quiere entrar despacio en el lago. Menos mal que queda medio agosto aún, eh?
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