4.4.07

El amor es un invento de los primeros habitantes de viviendas...

Las personas tenemos necesidades. Están las básicas, como comer, hacer de vientre, respirar y que es mejor que se observen de vez en cuando. Y luego están las necesidades que nos creamos nosotros, o incluso peor, nos crean desde el exterior: el coche, el piso con 3 baños, etc. En algún momento nos nace la idea de que tenemos esta nueva necesidad, nos hacemos con ella y zassss, al poco tiempo descubrimos dolorosamente por qué se llaman 'necesidades.' Por que nos necesitan ellas a nosotros! Cuantos de vosotros, queridos amigos, no habéis gastado el año pasado más dinero en la salud de vuestro coche que en la propia? Cuántas veces, para satisfacer las necesidades de vuestra necesidad original necesitasteis haceros con nuevas necesidades? De hecho, seguro que existe alguien que haya desarrollado una teoría de la sostenibilidad del capitalismo basada en esto.
Cuando vine a Finlandia, yo vivía tan feliz en mi pequeña habitación en el apartamento compartido. Hasta que nos patearon para reformar el edificio. Estuve un tiempo con Alex en un piso (EL piso, el de las fiestas), hasta que algo me dijo: 'Quieres tu propio piso!' Así que al poco rato había vendido mi alma al banco para las próximas décadas y en seguida mi piso empezó a necesitar muebles, reformas, etc. Pero lo que realmente necesita es que lo cuiden. Y es aquí que hoy he tenido la visión clara que nombro en el título. Al principio de los tiempos, cuando los humanos se mudaron de las cuevas a las primeras viviendas, vivían solos. No existía el problema de la escasez de suelo urbanizable y independizarse estaba tirado. Pero ay! Al poco tiempo se dieron cuenta de que la vivienda hay que limpiarla, barrerla, fregarla, arreglarla y demás '-rla's y que si uno se va a tomar unos chatos por ahí, pues que no da abasto para todo lo que hay que hacer. Y fue así que inventaron el concepto del amor y la convivencia en pareja, ya que se podía vivir bastante bien compartiendo la vivienda, de paso cubriendo alguna que otra necesidad más y además ahorrarse un buen tiempo con el reparto de las tareas domésticas. Lo demás es historia y probablemente la mayoría hagáis uso de este invento. Yo en cambio no tengo tiempo para nada. Con cuatro entradas que tengo en la agenda en un día, voy más que servido, y sin tiempo de hacer nada en casa. El salón de mi casa tiene más de un mes con este aspecto:
Hoy por fin he conseguido pasarle la aspiradora y la fregona, después de andar corriendo de un lado para otro en el trabajo. Después, en el entrenamiento, me han sacudido un puñetazo en el ojo, espero que no se me ponga morado. Es lo malo de probar con los veteranos. Hoy he llegado a estrenar la sauna de mi edificio después de casi dos años en él. Pero, para colmo, cuando llegué del Kung Fu, ya estaba fría. Pero me dio igual, quise estrenarla y lo hice, a mi manera!
Después de este sesudo análisis, no me queda más que tomar una decisión: opto por el invento u opto por la pocilga?
Besos!
T


4 comments:

s said...

Casi dices que es necesario una mujer para limpiar la casa? noooo... Es que limpias muy lento y con demasiado detalle. Es muy dificil demorar mas de 15 min en organizar tu salon amor.
Pusuja!

Bueno, nosotras tampoco limpiamos aca en Buenos Aires ;)

Tobias said...

Jajaja. Las mujeres también son una necesidad? No hago diferencia de géneros, solo digo que 2 es más eficiente y que por eso se convive ;)
Y luego, cuando crecen las necesidades, se hacen hijos, para repartir mejor el trabajo...

Susana said...

Alicia es una mujer del siglo XXI. Ha resuelto todas sus necesidades básicas y le gusta saberse independiente. Se mueve por la vida en su Golf metalizado y sobre sus tacones de nueve centímetros va desde su céntrico loft hasta su despacho en la agencia de publicidad en la que es una valorada ejecutiva. Es guapa, inteligente y deseada. Cuando no llama a uno de sus múltiples amantes recurre a su consolador de siete velocidades. Pero le falta algo. Los coches lujosos no abrazan. Los zapatos no te dicen lo maravillosa que eres. Cuando Alicia llega a su confortable hogar nadie le pregunta cómo le ha ido el día. En el trabajo no hay espacio para relajarse. Y para colmo, ni los amantes ni los consoladores calientan su corazón. ¿Tendrá que revisar sus prioridades? Alicia creía no necesitar el invento. Sin embargo sigue sin tener su beso de buenas noches.

Tobias said...

Igual Alicia no ha resuelto todas sus necesidades básicas?
Pero si esto es una tendencia generalizada, parece que hay mercado para consoladores que dan besos de buenas noches ;)
T