16.4.07

Stille Nacht, Violent Nacht...

Esto continúa después de los mojitos en mi casa y el traslado a casa de Alex para tomarnos unas cervezas antes de bajar al centro. Allí estaban Markku y Alex, debatiéndose entre una noche tranquila y feliz entre sus sábanas o una noche al 100% en el centro. Una vista desde Google Maps nos hubiese señalado a los 3 en Hervanta, a unos 300 metros del siguiente punto rojo: el Po, que estaba en su casa calentando motores él solo, y a otros 300 metros, en la Universidad, asistiendo a una fiesta de cumpleaños con globos y concursos de beber Coca Cola, el Mono y el Chama. El ruso y Markku no tuvieron otra opción y acordamos con los otros del comando Dolor bajar en un iso-taxi (furgoneta) todos juntos. La operadora nos dijo que estaban todos ocupados y bajamos el Po y nosotros 3 en uno normal y les dijimos a los cocacoleros que llamasen a otro. Resultado: el Mo no quería ajuntarnos ya. Menos mal que Markku lo apaciguó con un abrazo y colándolos con nosotros en la cola del Ruma. Cuenta maese Germán que la entrada en el bar fue apoteósica: Fue dejar las chaquetas en el guardarropa y salimos todos en tromba a la pista de baile que estaba a reventar. En 2,4 segundos ya no estaba a reventar, habíamos espantado a todo lo que se movía por ahí. La noche de dolor se repartió de la siguiente manera.
Chama se cayó el primero, aunque probablemente llegase a casa el penúltimo, ya que se pateó los 10 kms hasta su casa.
El Po encontró un grifo en el baño que echaba vodka en vez de agua. Debía ser vodka a presión, porque desde los 2 tuvo que compensar el exceso de presión interior por todos lados. Tuvo suerte de aguantar en el taxi a casa.
El Ruso dio una exhibición de baile. Se recorría el escenario de lado a lado de rodillas, pero de cara al respetable. Hizo un stage-diving, pero no pudimos sujetarle bien y cayó al suelo. Mantenía el equilibrio sobre un taburete. Escapó en el bus de las 2 y aguantó muy bien las provocaciones de un finlandés borracho que le estuvo dando la brasa durante el viaje. Estoy orgulloso de Alex. Hoy tiene las rodillas y el tobillo hechos polvo.
Mako lo volvió a dar todo. Con su camisa de mecánico de Arkansas sobre su camiseta roja de mangas largas se topó con un finlandés y se empezaron a chulear el uno al otro. Durante un rato, el semi-cuasi ángel del mono intentó mediar y rebajar la tensión, pero la situación no mejoró. Cuando ya estaban los dados echados el mono me hizo la señal de rebanar el cuello apuntando al finlandés. Yo me acerqué a él y le dije que se sacase él las castañas del fuego, que yo intentaría echarle un ojo a los 2 amigos del finlandés. Me giré para ver si Markku podría ser de ayuda y cuando vuelvo a mirar para el otro lado veo al Mono en el suelo, moviendo brazos y piernas sin coordinación, a espasmos, como el Hampelmann de la foto. Por suerte había un grupo de españoles que se interpusieron entre el mono y los otros finlandeses, salvando al mono una vez más. La cantidad de españoles y la intervención del medio ángel y mía consiguieron desactivar la situación para poder dedicarle más tiempo a Markku.
Markku tuvo sólo un tropiezo en la noche, pero fue de los buenos. Durante una milésima de segundo olvidó cómo se anda y se dio de morros con la pista de baile que estaba llena de cristales. Vaya San Martín! Un boquete en el brazo y un tajo en la nariz, sangre por todos lados. Eso sí, una tirita, una lavada de morros y a seguir hasta el cierre. Nos fuimos en busca del taxi los 4 que quedábamos, pero perdimos a Markku cuando fue a buscarse una pizza. Al día siguiente nos contó la traca final de su noche: En la cola para el taxi un chico enloquecido atacó a un hombre de unos 50 años. Markku fue a defenderle y los amigos del loco, que ya estaban en el taxi, salieron a armarla. La cosa acabó como el rosario de la aurora, con Markku en el hospital y con un bocado en la mano. Ayer quedamos para ir al cine y el pobre no podía ni andar. Por suerte no hubo más daños que lamentar y los puntos que le dieron fueron por la caída en el bar.
Y yo de actor de soporte en las escenas más impactantes de la noche, preocupándome por minimizar los daños. La próxima vez tendré que entumecer más la razón para que estas escenas me produzcan hilaridad en vez de preocupación...
Al día siguiente tocó pasar revista a los lisiados, empezando con una barbacoa en el jardín de Alex, con 20 grados al sol.
De ahí disparado a la torre del agua, acto seguido en bici a la sauna de Kauppi y sudada post-sauna para llegar de vuelta a Hervanta a ver Diamantes de Sangre (?). Me ha convencido la peli. Ya no compraré diamantes de zonas conflictivas y además me desharé de las cajas llenas que tengo por casa, jajaja.
Conclusión, hoy me he arrastrado como alma en pena. He podido trabajar un poco al sol, ya que hoy también hemos tenido verano y parece que a partir de mañana vuelve el frio, con nieve el sábado. Kung Fu, pelmeni en casa de Alex y a cumplir con mis rollos epistolares.
Me voy a dormir. Abrazos!

4 comments:

Juan Pablo said...

Conmovedor. Saber de vosotros ahuyentando a las masas finlandensas me estremece, pues eso prueba que habéis entrado en el olimpo de los monstruos de buen corazón: dígase Gregor Sampsa o Frankenstein (¡¡¡FRONKONSTIN!!!).
Te perdono el anglicismo de "esteichdaivin" aunque sabes que eso podría relatarse en castizo modo. Por ejemplo: zamburrencia =zambullida sobre la concurrencia.
Y en cuanto a vuestros delirios alcohólicos. ¿Qué decir? El filósofo del bigote gordo ya hablaba de la lucha del mundo entre dos titanes opuestos: lo dionisíaco y lo apolíneo. Es decir, el que se hace tocamientos y los disfruta y el que se los hace y luego se fustiga. Porque al final todos se los acaban haciendo.
Dividir el mundo en dos bandos es cosa habitual que decía el flipado de Hesiodo: Madrid-Barça; Paquirrín- Belén Esteban; Macdónal-Borriquín; Bush-BinLaden; onanismo-menashatrua...

Tobias said...

Veo la zamburrencia y subo a 'tricornio ciudadano' tu menashatrua.
T

Juan Pablo said...

Cáspita, Tobías. Eres un cincelador de vocablos. Me dejas patidifuso: "Tricornio ciudadano" y encima con alusiones a la Benemérita. Me has emocionao, leñe. Así me gusta.

Dios guarde a Vd muchos años.

Tobias said...

Y que usted lo vea!
T